
Con un parque vehicular de más de tres millones de unidades, el comportamiento de los motoristas en la República Dominicana continúa siendo uno de los principales desafíos en materia de seguridad vial, marcada por altos niveles de informalidad, accidentes frecuentes y poco régimen de consecuencias.
De acuerdo con la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), durante el año 2025, unos 834,113 conductores de motocicletas fueron fiscalizados a nivel nacional por diferentes faltas a la ley de tránsito.
Entre las infracciones más comunes figuran circular sin casco, transitar en vías prohibidas, manejar sin luces o sin documentos, e incluso participar en carreras clandestinas.
Reacciones ciudadanas
En medio de este panorama, Diario Libre realizó un sondeo con transeúntes y conductores para conocer cómo viven esta realidad en las diferentes vías.
«El problema de los motoconchos es que se han adueñado de las calles, es un desastre. Tú andas asustado… tú tienes que pagar las consecuencias por los errores que ellos cometan, eso no pude ser», respondió Víctor López, empleado público.
«Deben de poner mano dura con los motoristas porque se están convirtiendo en una plaga. Están atacando personas, se meten por las aceras, te chocan los vehículos, van haciendo zigzag aún esté el semáforo en rojo. Se deben de reformular las leyes porque protegen al motorista, si tú los chocas, el culpable eres tú, aunque hayan sido ellos los causantes», dijo Rocío Fernández, odontóloga.
«Hay algunos que son para atracar a uno y hay otros que tienen buena intención, pero, debemos tener mucho cuidado. Lo que le hicieron a ese señor en Santiago fue horrible. Deben de imponer leyes más duras y que se organicen», opinó Elia Rosario, ama de casa oriunda de Cutupú, La Vega, al referirse al caso de Deivy Abreu, el conductor de un camión de residuos sólidos ultimado el pasado 17 de abril a manos de un grupo de motoristas.
«Como que no se quieren la vida, mire cuántos accidentes, la juventud está descarriada», comentó Patria de Jesús, también ama de casa.
