La marginal del kilómetro 9 de la autopista Duarte, empieza a reflejar una intervención: un tramo de calle asfaltada, acera recién construida y nuevos postes eléctricos que bordean la vía.  

En la mañana de este lunes feriado, no se encontraban trabajadores en la zona, solo maquinarias detenidas.

A lo largo del tramo intervenido permanecen elementos de construcción en la zona, como varillas que sobresalen, estructuras de concreto sin terminar y muros tipo New Jersey colocados de forma provisional para delimitar áreas de trabajo. Pese a los avances, comerciantes y residentes aseguran que la obra ha estado marcada por cambios constantes y se ha extendido más tiempo de lo esperado. 

«Está muy lenta la obra. Eso tiene tiempo y no han hecho nada. Ahora es que faltan cosas», expresó Pablo Castillo, mientras barría frente a un negocio ubicado en la zona. 

  • Otros comerciantes señalan que los trabajos se han realizado por etapas que luego son deshechas para volver a empezar.

«Esa obra la han desbaratado como tres veces y la vuelven a hacer. Echaron una calle y la rompieron porque el muro estaba mal. Quizás ahora la terminan. Espero que hagan algo bien y que sirva, porque no vale de nada estar haciendo y desbaratando. Cada vez que rompen, eso es gasto», comentó Ambiorix Ramírez.

De su lado, Héctor Luis Roa, quien tiene ocho años con un negocio de reparación de celulares, afirmó que sus ventas no se han visto afectadas por los trabajos en la zona. 

Primero hicieron un muro, lo rellenaron y dijeron que ahí iba una rotonda. Después hicieron la rotonda y a los cuatro o cinco meses desbarataron todo porque el muro quedó mal. Ahora dicen que van a hacer un parque y que la calle irá por el medio», relató.

Para quienes permanecen a diario en la zona, otro elemento que llama la atención es el constante movimiento de materiales y cambios en la infraestructura.

«Ahí están buscando oro, sacan y meten materialesponen y quitan palos de luz. Vienen camiones, entran y salen, y vuelven a sacar todo otra vez», dijo.

Afirmó que sus ventas sí se han visto afectadas, tras haber colocado una malla que impedía a los clientes desmontarse de sus vehículos para ingresar a los negocios