El presidente Luis Abinader afirmó ayer que la República Dominicana seguirá ofreciendo al pueblo haitiano todo el apoyo que esté al alcance pero, reiteró, que no está en manos de los dominicanos la solución a tan grave problema que aqueja ese país.

Al ofrecer su discurso durante la VII Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el mandatario dijo: “Urgimos a que empiece a operar formalmente el comité de sanciones establecido en las resoluciones 2645 y 2653 del Consejo de Seguridad de la ONU, para que las medidas que unilateralmente han tomado algunos Estados puedan estar respaldadas por el marco vinculante del derecho internacional”. 

Sin embargo, agregó, que aún no se ha respondido al llamado del gobierno para crear una fuerza militar robusta que permita a la Policía Nacional Haitiana enfrentar en mejores condiciones a las organizaciones criminales que hoy día controlan entre un 60 % y un 70 % de Puerto Príncipe y que siembran la inseguridad y el desasosiego de un pueblo que reclama el derecho de vivir en paz.

Canciller en la ONU

En tanto que el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, dijo ante el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONUque la crisis y la falta de estabilidad en Haití, representan una amenaza para la República Dominicana.

“Además de la consternación que nos provoca la situación de nuestros vecinos, podemos reiterar sin ligereza y con la mayor firmeza que esta representa una amenaza de seguridad nacional para República Dominicana. Somos el único país que comparte frontera terrestre con Haití en una isla relativamente pequeña. Nuestras economías y el comercio están imbricados”, dijo el canciller.

Álvarez participó de una sesión informativa abierta, seguida de consultas privadas sobre Haití que no se celebraba desde el pasado mes de diciembre de 2022. Allí, frente a delegados de los países que son miembros permanentes de este consejo, habló sobre la crisis de seguridad que vive la frontera domínico-haitiana, de la crisis migratoria y de los retos que enfrenta el país para poder mantener la seguridad.

Los haitianos son los principales inmigrantes del territorio dominicano. Frente a la imposibilidad de regularizar un adecuado manejo de la gestión fronteriza con responsabilidad compartida, ese espacio se ha convertido en una fuente de problemas, como la trata de personas, tráfico de armas y de sustancias ilícitas, así como el contrabando de mercancías, flagelos que nuestro gobierno combate a capa y espada con ayuda de nuestros socios internacionales”, indicó Álvarez.