PEDRO G. BRICEÑO

Una oportunidad era todo lo que Aneury Tavarez requería para demostrar que puede aportar al equipo con el cual se enamoró desde “chiquitico”, pues residía solo a unas pocas cuadras del Estadio Cibao.

El jardinero, quien en dos campañas apenas había agotado 10 turnos con las Aguilas, en esta ocasión recibió el chance desde el principio por parte del dirigente José Leger y las estadísticas que exhibe son de las más sobresalientes en la ofensiva que registran los punteros del torneo invernal.

Un average de .291 (127-37) colocan al pimentoso jugador como el propietario del tercer  mejor promedio en la Liga, solo detrás de Henry Urrutia (.421), quien corre con escasa oposición hacia la conquista del centro de bateo. Ronny Mauricio .297 es segundo con .297.

“Solo requería de oportunidades para dejar ver lo que puedo ser capaz de hacer en el terreno de juego, tanto con el bate como en la defensa”, expresó  Tavarez, de 30 años, quien creció idolatrando a jugadores como Luis Polonia, Miguel Tejada entre otros

Señala que cuando se juega hoy y luego vuelve hacerlo varios días después no es igual, nunca se alcanza el ritmo y por ende no se rinde de la mejor forma y gracias a Dios he aprovechado al 100 por ciento las oportunidades que me han brindado”, sostiene.

Con más fortaleza, sagacidad en el terreno, ha sido de los peloteros más consistentes, cuyo bate prácticamente ha obligado al manager Leger a mantenerlo en la alineación, en ocasiones como segundo al bate y hasta de quinto “al palo”.

Y no lo ha hecho quedar mal, Tavarez coloca este año los mejores registros en nueve campañas en la Liga, pues a su  average  de .291 agrega 16 remolcadas, 14 anotadas, dos jonrones igual cantidad de triples, siete dobles, además de 10 robadas, tercero en la Liga.

Todos estos números son marcas personales en su carrera en la Liga, que inició en el 2014-15 con las Estrellas, conjunto que lo negoció a las Aguilas en el 2020 por Rainer Rosario.

“Para mi fue una gran bendición el poder vestir la camiseta del equipo con el cual me identifiqué desde los primeros momentos  y del que anhelaba siempre poder vestir la chaqueta”, expresa el patrullero al Listín Diario.

Para Tavarez, levantarse cada día temprano ha rendido sus grandes frutos. “Voy al gimnasio lo más temprano que pueda, realizó mi rutina y luego de un descanso en la casa, me voy al estadio, pues me gusta ser siempre de los primeros en llegar, esto me ha ayudado”, resalta.

Gran desempeño en México

En el verano recién pasado, Tavárez puso números respetables que le valieron para lograr una temporada de ensueño, jugando en la Liga Mexicana de Béisbol para el equipo Generales de Durango, actuando en 88 juegos, agotó 325 turnos oficiales, pegó 123 indiscutibles, terminando con promedio de .388 turnos.

Además, el fornido jugador sacó la pelota del parque en 23 ocasiones, dio 19 b doble, 80 carreras empujadas, 85, se robó 13 bases en 18 intentos, 32 bases por bolas y se ponchó en 43 ocasiones.

Redondeó su línea estadística apilando un OBP de .466, SLG de. 658 y OPS alto de 1.124.