Fue como si me hubieran chocado. Cuando miré, ya era la mata que me había caído arriba», así describió Julio Tolentino el momento en que un árbol cayó sobre la guagua en la que se desplazaba por el ensanche Naco, en el Distrito Nacional.

El joven contó que el hecho ocurrió alrededor de las 3:00 de la tarde de este jueves, cuando transitaba por la calle Rafael Augusto Sánchez esquina Alberto Larancuent, junto a otro compañero de trabajo.

Ambos se dirigían a visitar un cliente para realizar un servicio de alarmas.

Aunque el árbol, un laurel, cayó directamente sobre el vehículo, ambos ocupantes salieron ilesos. Sin embargo, Tolentino dijo que todavía sentían el susto por lo ocurrido.

  • El vehículo resultó afectado al ser aplastado por el árbol en la parte trasera.

El conductor explicó que los equipos de emergencia llegaron entre 10 y 15 minutos después del incidente.

Los dos empleados permanecieron a la espera de que retiraran el árbol para gestionar la evaluación de los daños del vehículo con una grúa y realizar los reportes correspondientes. Luego de ser removida gran parte de la mata, se marcharon en el mismo vehículo afectado junto a los encargados del seguro de la compañía para la cual laboran.

Causas de la caída

Milagros Matos, supervisora de la unidad de poda del Ayuntamiento del Distrito Nacional, explicó que el árbol era de la especie laurel y tenía más de 15 años.

Según Matos, las lluvias y la humedad del terreno provocaron su caída, debido a que este tipo de árbol tiene raíces que no logran anclarse con suficiente profundidad para sostener su tamaño.

La supervisora aclaró que el árbol no estaba enfermo y señaló sus raíces como el principal factor que habría contribuido al desplome.

Trabajos en el lugar

La caída del árbol derribó dos postes del tendido eléctrico, por lo que Edesur interrumpió el servicio en la zona mientras se realizan los trabajos correspondientes.

En el lugar permanecían unidades del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, técnicos de Edesur y brigadas del Ayuntamiento, que trabajaban en la poda del árbol y el retiro de los escombros.

Personas que trabajan en negocios próximos dijeron que no escucharon el momento de la caída y aseguraron que nunca habían visto un incidente similar en el sector. También afirmaron que el árbol no mostraba señales de que pudiera desplomarse.