El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, aseguró este jueves que la operación en Haití para rescatar a cuatro militares salvadoreños, desaparecidos tras una emboscada en la periferia de Puerto Príncipe, tiene la capacidad de acabar con las pandillas de ese país.

«Si acabamos con las pandillas de acá (El Salvador), podemos acabar con ellos. Es decisión de ellos (de los haitianos) si quieren que los acabemos o no», sostuvo el mandatario salvadoreño en una declaración ante los medios de comunicación en el contexto de la visita oficial al país centroamericano de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori.

Bukele afirmó que, aunque la operación salvadoreña puede contra las pandillas en Haití, «si nos entregan a nuestros aerotécnicos vivos, ese mismo día nos regresamos».

Según informó el miércoles la Cancillería, El Salvador ha enviado a más de 2,000 elementos de su Fuerza Armada a Haití, «en una operación a gran escala respaldada por diversos países y organismos internacionales».

«Entonces, nosotros sabemos cómo tratar con criminales de ese tipo», reiteró el mandatario y dijo que, a su juicio, se trata de una «batalla entre el bien y el mal, y nosotros estamos del lado del bien».

«No somos un ejército invasor»

El presidente salvadoreño reiteró: «Nosotros no somos un Ejército invasor, ni tenemos ninguna intensión neocolonialista«.

Horas antes de esta declaración, Bukele afirmó en una publicación en X que la operación en Haití «no es una invasión» a ese país porque «no tiene interés de dominar al pueblo haitiano».

«Nuestra intención, y tenemos autorización de todos los niveles internacionales y nacionales, es una misión de rescate de nuestro aerotécnicos, nuestro objetivo es rescatarlos con vida y en ese camino vamos a darle una lección a las pandillas que los secuestraron», agregó.

El Salvador, que ya participaba en la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), se involucró de manera más directa en la crisis haitiana tras la emboscada del 18 de octubre en la periferia de Puerto Príncipe contra un vehículo en el que viajaban cuatro militares salvadoreños.

El contingente salvadoreño, que incluye miembros de fuerzas especiales, es el más numeroso desplegado por un país en Haití desde el final de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), que estuvo en el país entre 2004 y 2017.

El pasado sábado, circularon versiones sobre el hallazgo de unos restos humanos que podrían ser de los cuatro militares salvadoreños desaparecidos, pero el presidente Bukele descartó esa posibilidad.