Las lluvias registradas desde la madrugada del martes en gran parte del territorio nacional, debido a la incidencia de dos vaguadas, han dejado hasta el momento 2,670 personas afectadas, 67 desplazadas y 534 viviendas afectadas, según informó este miércoles el Centro de Operaciones de Emergencias (COE).

De acuerdo con el informe de situación número 4, emitido por el organismo de emergencia, las precipitaciones también han dejado 32 comunidades incomunicadas, cuatro carreteras y autopistas afectadas, así como un puente y 28 acueductos fuera de servicio, lo que perjudica el suministro de agua potable a 948,603 usuarios.

El COE indicó que al menos 50 personas fueron trasladadas de manera provisional al albergue habilitado en la escuela Juan Julio Blanchard, en el municipio San Antonio de Guerra, provincia Santo Domingo. Sin embargo, todas retornaron posteriormente a sus hogares.

Provincias con mayores afectaciones

El informe del COE detalla los daños provocados por inundaciones urbanas, desbordamientos de ríos y cañadas y deslizamientos de tierra en las provincias Azua, Santo Domingo, El Seibo, Peravia, San Cristóbal, Monte Plata y Barahona, así como en varios sectores del Distrito Nacional.

  • En la provincia Santo Domingo, las inundaciones urbanas afectaron 30 viviendas en el sector El Caliche, del municipio San Antonio de Guerra.

Mientras que en el Distrito Nacional, se reportaron 19 viviendas afectadas, distribuidas entre los sectores La Ciénaga, con tres; Capotillo, con 12, y el Túnel de Capotillo, con cuatro. Además, 11 personas fueron desplazadas.

Azua figura entre las provincias con mayores daños reportados. En el sector Punta de Garza, del distrito municipal de Rosario, se registraron 86 viviendas anegadas, mientras que otras 29 resultaron afectadas por el desbordamiento de una cañada en la comunidad de Guayacanal, en Pueblo Viejo.

Asimismo, el organismo reportó 147 viviendas afectadas en Las Charcas, 82 en el barrio Mono Mojado, 25 en Duvergé y otras 40 en la parte sur de El Palmar.

Deslizamientos de tierra y localidades incomunicadas

En El Seibo, un deslizamiento de tierra ocurrido en el kilómetro 12 de la carretera Miches-El Seibo, próximo al Cajón de Cisneros, obstruyó temporalmente el tránsito. El Ministerio de Obras Públicas intervino y rehabilitó el paso.

En esa misma provincia, el desbordamiento del río Seibo dejó incomunicadas a La Cuchilla-Arroyo Grande y La Isabelita-La Piedra.

En Peravia, específicamente en la sección San José, barrio Campesino, del municipio Matanzas, unas 19 viviendas resultaron anegadas por el desbordamiento de una cañada y el colapso de una pared de un canal. Las familias afectadas fueron trasladadas a casas de familiares y amigos.

En San Cristóbal, el desbordamiento de la cañada Arroyo Higüero afectó una vivienda en Cambita, donde también se produjo un deslizamiento de tierra que ocasionó daños en un tramo de carretera.

En Los Cacaos, otro deslizamiento de tierra obligó a trasladar a cinco personas a lugares seguros, según el reporte preliminar.

Mientras tanto, en Monte Plata, la crecida del río Yabacao provocó el cierre del tránsito en la autopista Juan Pablo II, en las proximidades del peaje de El Naranjo, en el tramo que conecta Bayaguana con Guerra.

En Barahona, las lluvias ocasionaron la caída de un árbol que derribó un poste del tendido eléctrico y afectó parcialmente una vivienda. Brigadas de la Defensa Civil acudieron al lugar para despejar la vía.

COE mantiene medidas preventivas

Ante las condiciones meteorológicas, el COE informó que mantiene activo su Plan de Contingencias para Eventos Hidrometeorológicos y continúa coordinando las acciones de respuesta con las instituciones de emergencia.

Como parte de estas medidas, el organismo realizó una reunión virtual con las gobernadoras de las provincias que estaban bajo alerta amarilla para coordinar la asistencia humanitaria y las operaciones de respuesta.

Asimismo, indicó que mantiene comunicación permanente con el Ministerio Administrativo de la Presidencia y el Ministerio de Defensa para dar seguimiento a la evolución de las lluvias y sus consecuencias.

El COE reiteró la prohibición de utilizar los balnearios de ríos y pozas en las provincias bajo alerta, como medida preventiva ante posibles crecidas repentinas y desbordamientos.