Cristhofer Carlos Belliard se detuvo y levantó las manos. Un agente le disparó a corta distancia. En las imágenes de una cámara de vigilancia no se observa un arma en las manos del joven al recibir el balazo. El relato policial sostenía que había abierto fuego contra la patrulla.

La grabación recoge la persecución de Belliard, conocido como «Cri Cri», a quien buscaban por un caso de robo agravado. Después del tiro, los agentes lo someten en el pavimento y lo suben a una patrulla. Murió en el hospital al que fue trasladado.

Según el comunicado policial, los agentes realizaban labores de patrullaje y prevención en la calle Mella de Villa Vázquez, en Montecristi, cuando Belliard habría disparado al advertir su presencia.

Diario Libre intentó obtener el testimonio de sus allegados. Nadie quiso hablar.

Muertes en intercambios de disparos

El caso forma parte de un registro de 98 muertes en alegados intercambios de disparos entre el 1 de septiembre y el 25 de octubre. En varios de esos hechos, familiares, vecinos o grabaciones ofrecen versiones que contradicen la explicación oficial. En otros, el temor impide recoger nuevos testimonios.

Se entregó y murió dos horas después

Juan Carlos Ventura García, «el Chulo», se presentó ante la Policía por una orden de arresto y solicitó quedar en manos de la justicia. Según Virgilio Almánzar, presidente del Comité Dominicano de Derechos Humanos, un fiscal y los agentes le dijeron que se fuera porque no tenía ningún problema.

«Quiero ponerme a manos de la justicia«, les confesó Juan Carlos, de 39 años, en presencia de un representante de la entidad de Almánzar que acudió al lugar en calidad de garante.

Al regresar a su vivienda, Juan Carlos pidió que lo grabaran.

En un video explicó que no entendía porqué lo dejaron ir. «Temo por mi vida. Como ellos andan matando gente, así a lo loco». Apenas dos horas después murió en un alegado intercambio de disparos. Sus vecinos y allegados desmintieron el relato de la uniformada y aseguraron que no estaba armado y realizaba labores domésticas al momento de la irrupción policial.

Los disparos contra Araña

Aneury Santiago Cabrera Estévez, «Araña», murió en el ensanche La Paz, del Distrito Nacional. La Policía indicó que había disparado contra una patrulla. Su hermana, Judith Estévez, desmintió esa versión.

«Yo no defiendo lo mal hecho. Soy realista y digo la verdad que mi hermano era ladrón«, expresó la mujer. «Ellos no tenían que matarlo así».

Declaró que sus antecedentes correspondían a robos. «Nunca mató, ni nunca apuñaló a nadie, como ellos quieren ponerlo. Ni nunca usó pistola«, sostuvo.

Una grabación difundida en redes sociales muestra a agentes disparar contra Aneury, sin que en el fragmento se observe que dispare contra la patrulla. Judith denunció que le propinaron cuatro impactos, algunos cuando ya yacía en el suelo.

También rechazó los sobrenombres divulgados por la institución. Explicó que le decían «la Araña» porque, durante su reclusión en Najayo, trepaba las estructuras elevadas cuando se producían motines. «Él no es el hijo del diablo. A él le decían la Araña«, declaró.

Una pala en la construcción de una cancha

Carlos Julio Féliz Sena, de 33 años, residente en La Lista, municipio de Cabral, murió el 24 de septiembre durante una intervención de agentes del Dicrim. Su hermana, Yajaira Féliz, rechazó que se produjera un intercambio de disparos y aseguró que su pariente trabajaba en la construcción de una cancha de baloncesto promovida por la iglesia Cristo Rey.

Según explicó, el joven, detenido anteriormente por conflictos relacionados con caballos ajenos, preparaba una mezcla de cemento cuando llegó la Policía.