
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no se ha pronunciado aún públicamente sobre la derrota del senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, cercano a su Gobierno, frente al mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en las elecciones de este domingo.
Lula ganó este domingo la segunda vuelta de las elecciones con un 51.78 % de los votos, frente al 48.22 % de Bolsonaro, en una remontada inédita en la historia democrática del país, según los resultados oficiales con el 99.98 % de las urnas escrutadas.
Antes de conocerse el resultado, en la mañana de hoy, Trump afirmó que seguía las elecciones brasileñas, aunque evitó respaldar públicamente a alguno de los candidatos.
«Estamos siguiendo la situación», respondió a reporteros en Washington al ser preguntado por la contienda.
Trump había celebrado como una «victoria muy, muy grande» el resultado de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, el pasado 4 de octubre.
El republicano recibió al senador en la Casa Blanca en mayo, junto a su hermano Eduardo, y ha defendido reiteradamente a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, que cumple arresto domiciliario y cuyo proceso judicial Trump ha calificado de «caza de brujas».
Relaciones bilaterales
Por parte del otro lado del espectro político en EE. UU., el senador independiente estadounidense Bernie Sanders felicitó a Lula por su victoria, que calificó de «extraordinaria».
«Lula ha defendido a los trabajadores brasileños y la democracia, y seguirá haciéndolo durante los próximos cuatro años«, escribió Sanders en la plataforma X.
Las relaciones entre Washington y Brasilia han estado marcadas por tensiones desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, en enero de 2025.
El mandatario estadounidense impuso aranceles a productos brasileños y su Gobierno sancionó a autoridades judiciales del país por el proceso contra el expresidente Bolsonaro, medidas que Lula denunció como una injerencia en los asuntos internos de Brasil.
- Es la primera vez desde el fin de la dictadura militar (1964-1985) en Brasil que un candidato que quedó en segundo lugar en la primera ronda electoral se impone en la segunda a su adversario.
En la primera vuelta, Flávio fue el más votado con el 47 % de los apoyos, dos puntos más que el dirigente progresista, lo que se tradujo en una diferencia de 2.2 millones de votos.
