El candidato presidencial brasileño Augusto Cury, derrotado en la primera vuelta tras quedar tercero, anunció este jueves su apoyo a Flávio Bolsonaro, de cara a la segunda vuelta frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Cury, quien obtuvo el 2.89 % de los votos el domingo, dijo —en un comunicado— haber mantenido una «larga» conversación «sin filtros» con Bolsonaro antes de tomar la decisión.

El psiquiatra y popular autor de libros de autoayuda aclaró que su respaldo no constituye «un cheque en blanco» y que estará sujeto al cumplimiento de principios como el de la transparencia, la responsabilidad fiscal y el respeto a las instituciones democráticas.

Además, citó algunas prioridades con las que espera que Bolsonaro se comprometa, como el fin de la reelección presidencial, la protección de las mujeres y la «pacificación nacional con un gobierno para todos los brasileños».

«Brasil necesita aprender a convivir consigo mismo, respetar sus diferencias y proteger sus instituciones«, afirmó Cury.

Reacción de Bolsonaro

Bolsonaro, por su parte, dijo —durante una transmisión en redes sociales— que el apoyo fue «una sorpresa muy agradable» y que las ideas del antiguo rival son «muy parecidas» a las suyas.

  • Cury obtuvo 3.4 millones de votos, un número importante si se considera que la diferencia entre los dos punteros de la primera vuelta fue de poco más de dos millones de sufragios.

El autor, quien era desconocido para el gran público hasta anunciar su candidatura, llegó a despuntar en las encuestas con hasta un 10 % de las intenciones de voto, gracias a su apuesta por el fin de la polarización política.

Sin embargo, el voto útil se impuso en la recta final de la campaña, lo que pareció favorecer a Bolsonaro, quien terminó en primer lugar con el 47.03 % de los votos, por delante de Lula, quien alcanzó el 45.16 %.

Apoyos a Bolsonaro

Además de Cury, el candidato ultraderechista ya ha logrado el apoyo del cuarto y quinto colocados de la primera vuelta, los conservadores Ronaldo Caiado y Romeu Zema, exgobernadores de Goiás y Minas Gerais, respectivamente, así como el respaldo de la gran mayoría de los partidos de centroderecha.

Lula, por otro lado, no ha obtenido el apoyo de ninguno de los principales aspirantes derrotados y tiene dificultades para atraer a formaciones más allá de las que ya forman parte de su coalición.