La Unión Europea (UE) abrió esta semana una puerta inédita: convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» del bloque, una fórmula todavía por definir que elevaría la relación entre Bruselas y Ottawa en momentos en que el Gobierno canadiense intenta reducir su dependencia de EE. UU. y enfrenta una creciente presión comercial de su vecino.

La propuesta fue formulada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo, en Estrasburgo, al que asistió el primer ministro canadiense, Mark Carney.

«Me gustaría trabajar con usted para abrir la puerta a que Canadá sea el primer miembro asociado de la Unión Europea«, declaró Von der Leyen, quien defendió la necesidad de profundizar las alianzas internacionales. La Comisión Europea plantea avanzar desde el actual acuerdo comercial CETA hacia una «Alianza para el Futuro«, con mayor cooperación económica y estratégica.

Un paso sin precedentes

La iniciativa no significa que Canadá vaya a convertirse en el miembro número 28 de la UE. Carney había descartado expresamente la adhesión plena y hablado, en cambio, de construir una «alianza única» con Europa.

La figura de miembro asociado no está contemplada actualmente en los tratados de la UE, por lo que todavía deberá definirse su alcance y cualquier fórmula de asociación tendría que contar con el respaldo de los Estados miembros.

El acercamiento se produce mientras Canadá y Europa revisan sus relaciones con Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump.

Von der Leyen ha tratado, sin embargo, de desvincular públicamente la iniciativa de la construcción de una alianza contra Washington. La Comisión Europea insistió este jueves en que el fortalecimiento de la relación con Canadá «no es contra nadie», sino que persigue aumentar la fortaleza común.

Mark Carney responde desde Europa

El proceso adquirió una nueva dimensión este jueves, cuando Carney se dirigió formalmente al Parlamento Europeo en Estrasburgo y acogió la ambición expresada por Von der Leyen. «Europa y Canadá son fuertes. Europa y Canadá son aún más fuertes juntos», declaró ante los eurodiputados.

Trump cambia el escenario

La intervención se produjo horas después de que Trump amenazara con tomar represalias comerciales contra Europa si Canadá se asocia con la UE. «Si hacen eso, si considero que se trata de un acto hostil, impondré aranceles muy elevados o dejaré de comerciar con Europa en muchas cosas», declaró el mandatario estadounidense, quien calificó de «ridícula» la propuesta europea.