El Departamento de Defensa de Estados Unidos reconoció una escasez de municiones vinculada a la guerra con Irán, según un reporte publicado este lunes.

El gobierno del presidente Donald Trump se había negado en gran medida a confirmar los reportes de prensa en este sentido en los últimos meses.

«Los gastos en municiones durante la operación Furia Épica provocaron una escasez en los inventarios estratégicos y revelaron cuellos de botella en las industrias responsables de la reposición de las municiones», señala un informe del inspector general del Pentágono sobre la operación estadounidense contra Irán.

Cuando informes de prensa señalaron en junio que Estados Unidos estaba racionando el uso de sus misiles, en particular los de tipo interceptor, el gobierno lo desmintió.

El propio presidente Donald Trump afirmó que el país disponía «de cantidades enormes de municiones«.

No obstante, el reporte destaca las medidas adoptadas por el Departamento para acelerar la producción.

A principios de septiembre, Trump escribió que Estados Unidos contaba con «cantidades prácticamente ilimitadas de municiones«.

Según la prensa, esta falta de municiones llevó a que Trump no renovara los ataques a gran escala contra Teherán durante el verano.

Pese al uso masivo de interceptores, «los ataques iraníes dañaron y destruyeron cientos de edificios e instalaciones en bases estadounidenses en Kuwait, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irak, Omán y Jordania», señala el informe del Pentágono.

Daños en bases y flota

El documento, que abarca los meses de abril a junio, enumera los daños en la flota de aparatos: cuatro F-15 destruidos, un F-35 dañado, siete aviones cisterna KC-135 dañados o destruidos, y «hasta 30» drones de ataque MQ-9 Reaper destruidos, entre otros.

El documento calcula en «más de 50,000» el número de militares estadounidenses implicados en la guerra en el Golfo, desencadenada el 28 de febrero por ataques israelí-estadounidenses contra Irán.

Las represalias de Irán y de sus aliados dañaron edificios diplomáticos en cuatro países (Irak, Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos), precisa el informe.