
Hasta el 15 de agosto, en el país se contabilizan 1,131 muertes infantiles, de las cuales 911 son de neonatos, un 80 % de las defunciones registradas.
Así lo reporta el Ministerio de Salud Pública en el boletín epidemiológico correspondiente a la semana 32, donde se destaca que la mortalidad infantil continúa siendo un importante indicador para evaluar las condiciones de salud de la población y el desempeño de los servicios sanitarios.
Al comparar los datos con el mismo período en el año anterior, el informe evidencia una disminución de 79 defunciones, equivalente de 6.5 %, cuando en ese entonces las autoridades sanitarias registraban 1,210 fallecimientos y 979 específicamente en neonatos, manteniéndose sin variación significativa.
En su página web, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) resalta que los primeros 28 días de vida constituyen la etapa más vulnerable para la supervivencia de un niño. Solo en el año 2024, a nivel global se registraron 2.3 millones decesos de bebés en su primer mes de vida, unas 6,200 muertes neonatales al día.
Con datos de 2026, el Grupo Interinstitucional de las Naciones Unidas para la Estimación de la Mortalidad Infantil (UN IGME) establece una tasa de mortalidad infantil de 21.2 para República Dominicana, siendo superada por Haití con 22.6.
En cambio, países como Chile (4.7), Perú (6.5), Colombia (6.3), México (8.2) y Estados Unidos (3.7) mantienen valores mucho más bajos.
Maternidad La Altagracia
El tema cobra relevancia luego de que este jueves autoridades del Servicio Nacional de Salud (SNS) confirmaron la muerte de tres neonatos positivos a bacterias en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCIN) en la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia.
La coordinadora neonatal del SNS, Taína Malena, explicó que la detección de un germen multirresistente y la posterior aparición de otros casos encendieron las alarmas en la unidad.
«Cuando hay un germen multirresistente y ya aparecen dos, entonces llama la alerta y se piensa que estamos en un brote porque no es lo habitual», explicó.
A partir de ese primer caso, se identificaron 15 cultivos positivos en recién nacidos: 12 correspondientes a Klebsiella y tres a Serratia, dos microorganismos multirresistentes que, según las autoridades, pueden estar asociados a una alta mortalidad en pacientes vulnerables.
De los 15 recién nacidos con cultivos positivos, tres fallecieron. Tenían entre 25 y 32 semanas de gestación, dijo Malena.
Según las autoridades, otros 14 neonatos murieron durante el período analizado que no estuvieron asociados al brote, sino que presentaban condiciones de alta complejidad, entre ellas prematuridad extrema, malformaciones congénitas y otras complicaciones.
Con estos fallecimientos, se elevó a 17 el número de muertes infantiles en este centro sanitario en el período del 1 al 24 de agosto.
La funcionaria destacó que la rápida activación de los protocolos permitió contener la situación y evitar una mayor propagación.
«Gracias a la prontitud con que se activó la alarma», dijo, el centro pudo identificar los microorganismos mediante cultivos microbiológicos y adoptar las medidas correspondientes.
Prematuros, los más vulnerables
La doctora Malena explicó que las infecciones asociadas a la atención en salud representan uno de los riesgos a los que están expuestos los pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos, especialmente los recién nacidos prematuros.
Este tipo de infección puede adquirirse durante la estancia hospitalaria y suele identificarse cuando aparece después de 48 o 72 horas del ingreso, aunque cada caso requiere una evaluación para determinar su origen.
Los neonatos más prematuros presentan un sistema inmunológico inmaduro y, debido a su condición, requieren con frecuencia múltiples procedimientos y dispositivos médicos, factores que aumentan su vulnerabilidad frente a las infecciones.
Malena señaló que, en las unidades de cuidados intensivos neonatales de países de bajos ingresos, las infecciones asociadas a la atención en salud pueden tener una incidencia de entre 12 % y 15 %, mientras que en los pacientes más críticos el riesgo puede ser mayor.
Auditoría y vigilancia
Tras la identificación de los casos, el SNS realizó una auditoría de los expedientes clínicos de los recién nacidos fallecidos y conformó una comisión técnica para dar seguimiento a la situación.
El director ejecutivo del SNS, Julio Landrón, aseguró que la revisión encontró cumplimiento de los protocolos y guías de manejo nacionales e internacionales.
«Realmente hemos encontrado un cumplimiento de todo el protocolo, de todas las guías de manejo a nivel nacional e internacional, cumpliéndose a toda la cabalidad», afirmó.
- Landrón sostuvo que, aunque cada muerte neonatal debe ser investigada, muchas de las defunciones registradas en la maternidad corresponden a recién nacidos con prematuridad extrema o malformaciones congénitas incompatibles con la vida.
Actualmente, el SNS mantiene reforzada la vigilancia epidemiológica y las medidas de prevención y control de infecciones en la maternidad, mientras continúa el seguimiento de los pacientes afectados.
Las autoridades han informado que varios de los recién nacidos que presentaron cultivos positivos evolucionaron favorablemente y fueron dados de alta, mientras al menos cinco permanecían bajo observación médica al momento del último reporte.
