
En el verano de 2021, tras ser elegido como selección 54 del draft (segunda ronda) y recibir un bono de 2.2 millones de dólares de los Cardenales, Joshua Báez vaticinó en su presentación en el Bush Stadium que en dos años llegaría a las Grandes Ligas, y materializar el sueño de su padre, José Manuel Báez «El Bronco», quien dejó profundas huellas en el béisbol de Baní antes de establecerse en los Estados Unidos.
Pasaron cinco años desde entonces, el progenitor falleció en 2023, pero el estreno se produjo como uno nunca antes visto en los 150 años de historia de las Grandes Ligas.
Unos Cardenales (63-61) en una poco habitual reconstrucción ven tambalear la opción de wild card y llamaron el viernes a un Báez que, casi seis temporadas más tarde, indica haber terminado los ajustes para sacar provecho a una fuerza bruta descomunal en sus muñecas.
En el Wrigley Field, allá donde Sammy Sosa construyó su imperio jonronero, Báez se convirtió el sábado en el primer pelotero de la historia que debuta con tres cuadrangulares, una actuación que incluyó cinco carreras remolcadas rumbo al triunfo 8-4 sobre los Cachorros.
Unos 33 familiares y relacionados hicieron el viaje a Chicago, la mayoría con camisetas del equipo, y se les autorizó bajar al terreno a festejar con el jugador de 6´3 y 220 libras.
Nacido en Boston hace 23 años de una pareja dominicana (Yris es su madre y estuvo en el juego), Báez es un jardinero con el poder como su gran activo y velocidad en las piernas, como lo demuestran los 54 robos de bases en 2025 entre Clase AA y AA y los 21 que llevaba este año en AAA.
La madurez
Su techo promete ser tan alto que saltó al sorteo tras completar el bachillerato en la Dexter Southfield School, en Brookline, Massachussets. Jugó de inmediato ese 2021 en la categoría novatos de San Luis en la Florida Complex League y le ha tomado un lustro estar listo para el Gran Circo.
En el sorteo de novatos de la Lidom en 2022, el Escogido lo tomó en la cuarta ronda, pero todavía no se ha presentado.
- Fue a la cuarta campaña que consiguió cifras dobles en jonrones (11 en 2024) y el curso pasado continuó el progreso al llegar a 20 (A y AA) y esta campaña llegó a AAA y, por fin, apareció en el ranking de los mejores 100 prospectos.
Un partido de cuatro cuadrangulares el 16 de junio pasado recordaba al equipo de su existencia. Hasta el viernes en AAA bateaba para .256/.328/.573 con OPS de .901, 34 jonrones y 90 remolcadas en 461 apariciones. Su tasa de ponches es alta, llevaba 136.
Rob Cerfolio, subgerente de desarrollo y rendimiento de jugadores de los Cardinals, ha trabajado estrechamente con Báez durante toda la temporada. Gran parte del enfoque se ha centrado no en generar más potencia, sino en encontrar maneras más consistentes de acceder a lo que Cerfolio llama su «superpoder«.
