El Gobierno de Estados Unidos respaldó la iniciativa de su embajadora en Santo Domingo de expandir la agenda Make America Healthy Again (MAHA) en la República Dominicana, una estrategia de salud que busca combatir el aumento de las enfermedades crónicas infantiles, pero que ha generado controversia por varias de sus propuestas, cuestionadas por parte de la comunidad científica.

Entre los aspectos más polémicos de la iniciativa figuran la revisión del esquema de vacunación infantil y el impulso a investigaciones sobre la posible relación entre la exposición a ciertos químicos y el aumento de los diagnósticos de autismo en las últimas décadas.

La decisión no solo llama la atención por las ideas que promueve, sino también porque se solicitó al doctor Ernesto Fadul realizar un estudio exhaustivo sobre su tratamiento del autismo mediante suplementos naturales que despacha desde su consultorio en Santiago.

La información fue divulgada en las redes sociales de la Embajada de Estados Unidos en la República Dominicana y de su embajadora Leah Campos, a través de su cuenta de Instagram, tras una reunión celebrada a mediados de este mes en Washington entre la vicepresidenta Raquel Peña; el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, y el secretario de Salud de Estados UnidosRobert F. Kennedy Jr.

La precisión cobra relevancia luego de que una investigación de la periodista Nuria Piera cuestionara las credenciales profesionales de Fadul. En su publicación, la diplomática indicó que Kennedy mostró interés en el tratamiento promovido por el médico dominicano y sugirió la realización de un estudio exhaustivo para evaluar sus resultados.

¿Qué plantea la agenda MAHA?

La estrategia MAHA, impulsada por la Casa Blanca, propone una reorganización de la política sanitaria estadounidense para enfrentar el aumento de las enfermedades crónicas en la infancia.

Su eje central es impulsar investigaciones científicas para confirmar o descartar diversas hipótesis planteadas en el informe que da origen a la iniciativa. Varias de estas propuestas han generado debate porque cuestionan consensos científicos o implican cambios regulatorios de gran alcance.

Uno de los puntos más controvertidos plantea revisar el calendario infantil de vacunación e investigar las lesiones asociadas a las vacunas. El informe señala que el número de vacunas recomendadas pasó de tres a 29 inyecciones para niños de un año desde 1986.

Esta postura ha despertado preocupación entre organizaciones médicas, que sostienen que el calendario actual está respaldado por décadas de evidencia científica.

Otros puntos controversiales

La MAHA sostiene que deben revisarse los niveles de fluoruro (compuesto derivado del flúor utilizado para la salud dental) en el agua potable, debido a estudios que advierten sobre posibles riesgos asociados a su consumo. Asimismo, el plan plantea revisar la prescripción de antidepresivos, estimulantes para el TDAH, antipsicóticos y estabilizadores del ánimo en menores, bajo la premisa de que existe una sobremedicación infantil. Aunque existe consenso en evitar la sobremedicación, especialistas advierten que reducir tratamientos eficaces sin criterios clínicos adecuados podría afectar a pacientes que realmente los necesitan.