
A las 10:24 de la noche de este viernes, el presidente de la República, Luis Abinader, declaró oficialmente inaugurados los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, poniendo fin a la ceremonia protocolar y dando paso al escenario competitivo de la principal cita multideportiva de la región.
Con la declaratoria presidencial quedó abierto el programa oficial de unos Juegos que reunirán a 37 países y concluirán el próximo 8 de agosto.
El encendido de la antorcha
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con el ingreso de la Antorcha Fulgor Caribe al Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
A las 10:53 de la noche inició el recorrido de la llama con Karla Saleta, quien la entregó a Aída Mancía Ripley, nieta del fundador de la Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional.
Posteriormente fue recibida por María Laura García Muñoz, nieta de Roque Napoleón Muñoz, primer miembro dominicano del Comité Olímpico Internacional.
Desde allí comenzó un relevo que rindió homenaje a distintas generaciones del deporte nacional.
El expresidente del Comité Olímpico Dominicano y de Centro Caribe Sports, José Joaquín Puello Herrera, recibió la antorcha y la entregó a Milagros Cabral, histórica capitana de las Reinas del Caribe.
Cabral recorrió parte de la pista del Estadio Olímpico Félix Sánchez antes de entregarla a Amaury Cordero, medallista centroamericano de 1974.
El recorrido continuó con el exselección nacional de baloncesto José Domínguez; la múltiple medallista olímpica Yuderqui Contreras; Juan Piñao Ortiz; la considerada mejor jugadora en la historia del baloncesto femenino dominicano, Teresa Durán; el gran promotor deportivo de Monte Plata, Isaac Ogando; el campeón olímpico de Pekín 2008, Félix Díaz y el medallista paralímpico Robert Jiménez, en un simbólico homenaje a la inclusión.
El último relevo correspondió a Félix Sánchez, doble campeón olímpico y mundial de los 400 metros con vallas.
El «Súper Sánchez» dio una vuelta completa al óvalo del estadio antes de dirigirse al centro del escenario. Mientras una constelación de drones iluminaba el cielo con figuras alusivas a Santo Domingo 2026, realizó el gesto que dio paso al encendido del pebetero, cuya llama permanecerá viva hasta la clausura de los Juegos.
Un espectáculo de color e inclusión
El Estadio Olímpico Félix Sánchez acogió por segunda ocasión una ceremonia inaugural de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, mientras que República Dominicana se convirtió en sede por tercera vez.
La producción abrió con el Himno Nacional interpretado con acompañamiento en lenguaje de señas, uno de los símbolos de inclusión de la ceremonia.
El espectáculo reunió a cientos de bailarines, proyecciones audiovisuales, efectos especiales y una puesta en escena inspirada en la identidad dominicana.
Aunque el programa estaba previsto para durar unos 90 minutos, la ceremonia se extendió más allá de las 10:30 de la noche, provocando la salida anticipada de algunos asistentes.
Monegro llama a la unidad
En su discurso, el presidente del Comité Organizador, José P. Monegro, definió los Juegos como un espacio de competencia, pero sobre todo de unidad entre los pueblos.
Monegro recordó el legado de Juan Ulises García Saleta (Wiche), impulsor de la celebración de los Juegos de 1974, y afirmó que el verdadero legado del deporte trasciende las medallas.
«Las medallas tienen un brillo extraordinario, pero los valores iluminan generaciones.»
También pidió que el espíritu deportivo sirva para fortalecer la paz, la fraternidad y la esperanza.
El dirigente dedicó palabras especiales al pueblo venezolano tras los terremotos que recientemente afectaron a ese país.
«Venezuela, te amamos, Venezuela.»
Asimismo, resaltó que la organización de Santo Domingo 2026 ha sido posible gracias a la continuidad del Estado dominicano, reconociendo tanto al expresidente Danilo Medina por impulsar la candidatura como al presidente Luis Abinader por respaldar su ejecución.
«Qué grandes somos los dominicanos cuando nos unimos»
