Incendios forestales arrasaron el miércoles en Sicilia, el suroeste de Francia y el centro de España, donde miles de personas fueron evacuadas y un bombero italiano murió cuando combatía las llamas.

Con temperaturas arriba de 40 ºC, los vientos cálidos atizaron las llamas en la isla del sur de Italia, donde el fuego se ha propagado por varios días.

Un centenar de habitantes, así como 22 pacientes de una clínica situada en el centro de la isla tuvieron que ser evacuados, informaron los bomberos en un comunicado, mientras aviones cisterna trabajan para controlar el fuego.

«Se han desplegado 6.000 hombres (guardas forestales, bomberos y miembros de protección civil, ndlr) y 20 medios aéreos están en operación», declaró el miércoles por la noche el presidente de la región, Renato Schifani, al precisar que casi 50 incendios, de los 344 señalados el miércoles, siguen activos.

  • El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, anunció el fallecimiento de un bombero cuando luchaba contra las llamas en el centro de la isla.

En las últimas 24 horas también se han registrado más de 160 incendios en Calabria, la región vecina.

Los servicios de emergencia precisaron haber intervenido en más de 1.000 incendios en toda Sicilia desde el sábado.

Un portavoz de la Protección Civil italiana consultado por la AFP calificó la situación de «grave», señalando que estos incendios «se ven favorecidos por las temperaturas extremadamente altas» y «un suelo muy seco», consecuencia de la falta de lluvias.

El incendio que continúa activo en el centro de la isla, en los alrededores de Castronovo y Santo Stefano Quisquina, dejó temporalmente sin agua potable a una veintena de municipios, según la empresa distribuidora.

El diario local Giornale di Sicilia, citando datos de una red agrometeorológica regional, informó el miércoles de temperaturas superiores a los 45°C en varios municipios del centro y sur de la isla.