La muerte de Darlin Enmanuel Mercado Reyes, de 19 años, no constituye un episodio aislado. Detrás de ese caso hay una tendencia que se repite desde hace años: los jóvenes son, con diferencia, las principales víctimas de las intervenciones policiales documentadas en la República Dominicana.

Desde 2020 hasta la fecha, al menos 273 personas de entre 16 y 35 años han perdido la vida en hechos en los que participaron agentes de la Policía Nacional. Sin embargo, el fenómeno trasciende el actual período de gobierno y revela un patrón sostenido en el tiempo.

Un análisis de la base de datos de Patrulla Letal, proyecto de Diario Libre, muestra que 1,298 de las 2,445 personas fallecidas en actuaciones policiales reportadas por la prensa entre 2004 y 2026 -en los casos en que fue posible establecer la edad de la víctima- pertenecían precisamente a ese segmento de la población.

La concentración de casos coincide con la etapa de la vida en la que las personas tienen mayor presencia en los espacios públicos por razones de trabajo, estudios o actividades cotidianas.

La década más vulnerable

Las estadísticas de los últimos seis años muestran que la violencia policial golpea con mayor fuerza a quienes apenas inician la vida adulta.

Los 22 años aparecen como la edad con más víctimas documentadas (30 casos), seguidos por los 25 años (23) y los 23 años (22).

Ni siquiera la adolescencia escapa a esa realidad. Entre los expedientes figuran tres jóvenes de apenas 16 añosmuertos en hechos distintos.

La tendencia tampoco se ha alterado en 2026. Las personas comprendidas entre 19 y 29 años siguen concentrando la mayor cantidad de víctimas. Dentro de ese grupo, quienes tenían 24 años encabezan la lista, seguidos por los de 22 años.

Los números adquieren un rostro concreto en el caso de Darlin Enmanuel Mercado Reyes, quien murió de un disparo efectuado por un agente cuando intentó explicar que la motocicleta que estaba siendo fiscalizada a un amigo era suya. 

Las víctimas mayores de 35 años constituyen una minoría dentro de los registros de este año. Apenas seis personas superaban esa edad, con casos correspondientes a 37, 39, 47, 51 y un hecho extremo en el que la víctima tenía 66 años.

También mueren los niños

La violencia policial documentada tampoco ha excluido a los menores de edad. Uno de los casos más emblemáticos es el de Donally Martínez, de 9 años, quien murió tras recibir un disparo realizado por un agente durante el carnaval de Santiago. El responsable fue condenado a 15 años de prisión y el tribunal ordenó a la Policía Nacional pagar cinco millones de pesos como indemnización a favor de la familia del niño. Más allá de los nombres y las edades, las estadísticas muestran un patrón persistente durante más de dos décadas: la juventud dominicana continúa siendo el grupo más expuesto a la letalidad de las intervenciones policiales documentadas en el país.