El agua que desciende desde la parte alta de la calle Restauración brota por una rejilla ubicada en la calle Arzobispo Meriño, en la Ciudad Colonial, donde corre sobre los adoquines y proyecta una imagen de abandono en una de las zonas turísticas más emblemáticas de Santo Domingo.

  • Aunque, aparentemente, no se trata de aguas residuales, en ocasiones emana mal olor, lo que genera preocupación entre peatones, vecinos y visitantes, quienes procuran evitar caminar sobre el agua.

¡Una vergüenza! 

Residentes de la zona consideran que esta situación constituye una vergüenza para un lugar que recibe diariamente a cientos de turistas. Aseguran que la escena causa una mala impresión entre los extranjeros, quienes con frecuencia muestran sorpresa y desagrado al recorrer el área.

Todo parece indicar que una rejilla de hierro, tipo badén, por donde brota el agua, se encuentra obstruida y no recibe el mantenimiento necesario, por lo que los comunitarios esperan que las autoridades intervengan para solucionar el problema y preservar la buena imagen de la Ciudad Colonial.