
El hallazgo de más de 18,000 plantas de marihuana en las montañas del sur del país no solo destapó una operación de narcocultivo en una de las zonas más remotas de la región, sino que ha generado una disputa sobre el lugar exacto donde se encontraba el sembradío de la sustancia vegetal.
Mientras algunos comunitarios sostienen que la plantación estaba ubicada en territorio de la provincia de Azua, las mediciones realizadas por las autoridades durante la investigación indican que los terrenos intervenidos pertenecen a San José de Ocoa.
«Nosotros tenemos aparatos con los que localizamos la ubicación y pudimos determinar que se encuentra en la jurisdicción de Ocoa», explicó el fiscal titular de San José de Ocoa, Francis Valdez, al señalar que los organismos actuantes utilizaron equipos GPS para establecer con precisión el punto geográfico de los cultivos y descartó cualquier duda sobre la jurisdicción.
El hallazgo de más de 18,000 plantas de marihuana en las montañas del sur del país no solo destapó una operación de narcocultivo en una de las zonas más remotas de la región, sino que ha generado una disputa sobre el lugar exacto donde se encontraba el sembradío de la sustancia vegetal.
Mientras algunos comunitarios sostienen que la plantación estaba ubicada en territorio de la provincia de Azua, las mediciones realizadas por las autoridades durante la investigación indican que los terrenos intervenidos pertenecen a San José de Ocoa.
«Nosotros tenemos aparatos con los que localizamos la ubicación y pudimos determinar que se encuentra en la jurisdicción de Ocoa», explicó el fiscal titular de San José de Ocoa, Francis Valdez, al señalar que los organismos actuantes utilizaron equipos GPS para establecer con precisión el punto geográfico de los cultivos y descartó cualquier duda sobre la jurisdicción.
La gente hace señalamientos empíricos en cuanto a las delimitaciones geográficas. Por eso nosotros lo hicimos con los aparatos y los GPS, que tienen un nivel de exactitud prácticamente incuestionable», indicó.
El fiscal detalló que el primer hallazgo se produjo en la comunidad de Sabaneta, sector Los Corozos, en el distrito municipal El Pinar. El segundo fue localizado en la localidad de La Cueva, también perteneciente a El Pinar, entre una zona limítrofe con San José de Ocoa, Azua y Jarabacoa.
Ya sabemos que pertenece a San José de Ocoa, lo que estamos tratando de delimitar es cómo se llama el lugar, pero sí le reitero, está entre la frontera de Azua, Jarabacoa y Ocoa, pero eso es un paraje y pertenece a San José de Ocoa», manifestó.
Una zona de difícil acceso
La complejidad geográfica del área intervenida se ha convertido en uno de los principales desafíos.
De acuerdo con Valdez, para llegar al primer punto donde se localizaron plantas de marihuana, los equipos investigadores tuvieron que caminar alrededor de cinco kilómetros después de concluir el trayecto vehicular.
En el segundo epicentro, el recorrido fue aún más complicado. «El trayecto para llegar ahí fue prácticamente de cinco horas en vehículo por carreteras prácticamente intransitables», explicó.
Las condiciones del terreno han llevado al Ministerio Público a plantear la necesidad de fortalecer la vigilancia en la zona para evitar nuevos cultivos ilegales.
«Si algo quedó claro en esto es que existe la necesidad de que esa zona esté en constante vigilancia. La única forma de hacerlo de manera efectiva es mediante vigilancia aérea«, consideró.
El representante del Ministerio Público indicó que las dificultades de acceso convierten estas montañas en áreas atractivas para quienes buscan ocultar actividades ilícitas lejos de los centros poblados y del patrullaje tradicional.
