En una noche para agigantar su leyenda, Lionel Messi anotó este martes tres tantos en el triunfo de Argentina 3-0 ante Argelia en su debut en el Mundial 2026, con los que igualó el récord goleador histórico del torneo.

El capitán albiceleste llegó a 16 tantos, empatando la marca del alemán Miroslav Klose, el mismo día en que se convirtió en el primer futbolista en jugar en seis Mundiales.

Veinte años después de debutar en Alemania 2006, Messi firmó su primer triplete en una Copa del Mundo para disparar la ilusión de la hinchada albiceleste en revalidar la corona de Catar 2022.

Aún acostumbrados a sus milagros, muchos de los más de 65.000 aficionados argentinos se frotaban los ojos ante la gesta de un jugador que está a ocho días de cumplir 39 años.

– Scaloni se queda «sin palabras» –

«Sin palabras que voy a decir, lo que diga yo está de más, es increíble», declaró el seleccionador Lionel Scaloni tras el partido.

«Lo viene haciendo hace 20 años. Más allá del resultado hay que disfrutarlo porque lo que transmite a todo el mundo es increíble», le reconoció.

En una noche llena de emotividad, al propio Messi le brotaron las lágrimas al anotar en el minuto 17 su primer gol, con el que abría su último tango en una Copa del Mundo, al fin liberado de presiones y traumas tras el éxito de Catar.

Fue también su gol 120 con Argentina, con la que este martes jugó su partido 200.

– Sexta Copa del Mundo –

La emoción en las gradas de Kansas City, de completo color celeste y blanco, se desbordó desde el himno nacional cantado a pleno pulmón por su capitán.

Su sexta aventura mundialista arrancó con el silbido inicial del polaco Szymon Marciniak, mismo árbitro de la final de Catar, y sólo necesitó de cuatro minutos para enviar la pelota al fondo de la red.

El gol, con una gran asistencia de Lautaro Martínez, no subió al marcador por un ligero fuera de juego.

El Toro Martínez fue el elegido para acompañar en el ataque a Messi ante la inactividad de Julián Álvarez por un problema de tobillo.

Sólo cuatro minutos después, el VAR rescató a Argentina al invalidar un gol de Fares Chaibi, que había superado en un mano a mano a Emiliano «Dibu» Martínez.

Durante la revisión de las imágenes apareció en Kansas City el fantasma de la derrota albiceleste en el debut de Catar ante Arabia Saudita,

Pero el gol bajó del marcador y el susto dejó paso al éxtasis cuando Rodrigo De Paul, desde el círculo central, filtró una pelota a Messi entre líneas.

En una de sus jugadas característicos, el crack argentino se acomodó la pelota a la zurda y antes de pisar el área lanzó un trallazo al ángulo.

El astro argentino rompió en lágrimas después de que retumbaran las tribunas del estadio, donde en 2014 se batió el récord de decibelios en un evento deportivo durante un juego de los Kansas City Chiefs de la NFL.

El ritmo trepidante se vio cortado por la pausa de hidratación. El seleccionador de Argelia, Vladimir Petkovic, no modificó sus planes y mantuvo a sus jugadores resguardados a la espera de alguna oportunidad al contragolpe.

– Regalo de Zidane –

Tras el descanso Argentina mantuvo el control del juego y toda la atención de la noche se centró en cuanta más historia escribiría Messi.

Y a la media hora se encontró con un regalo de Zidane, que no pudo atrapar un disparo lejano de Alexis Mac AllisterMessi, siempre el más listo de la clase, anticipó el error y anotó a placer su segundo gol de la noche.

Tras dar caza a Mbappé, Messi igualaba ahora los 15 tantos de otra leyenda mundialista, el brasileño Ronaldo.

Sólo le quedaba uno para encaramarse a la cima junto al retirado Klose y ni Zidane, que le desvió un envenenado disparo, ni Marciniak, que se negó a concederle un penal, se lo iban a impedir.

Con su último zarpazo dio alcance al ya retirado Klose y tendrá la oportunidad de hacerse con el trono en solitario en las próximas batallas ante Austria y Jordania por el Grupo J.

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