Cox murió en Marietta, Georgia, según informaron los Bravos de Atlanta. El técnico sufrió un derrame cerebral en 2019 y problemas cardíacos que complicaron su recuperación.
«Bobby fue un manager de éxito y que no ha sido sustituido con la casaca de los Bravos. Lideró el equipo con 14 títulos divisionales consecutivos, cinco banderines de la Liga Nacional y el inolvidable título de la Serie Mundial en 1995. Su legado como manager de los Bravos nunca será igualado», expresaron los Bravos en un comunicado.