DORIS PANTALEON

Actualizada lunes, 22 de mayo de 2023 – 23:59

Dentro de la alta demanda de procedimientos reconstructivos que tiene la Residencia de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética del hospital Salvador B. Gautier, hay dos condiciones muy frecuentes que son las que más preocupan y llaman la atención del personal médico que labora allí.

Se trata de los pacientes que reciben casi a diario con emergencias médicas vinculadas a infecciones y daños por el uso de inyecciones de biopolímeros, sustancias que se aplican con el propósito de aumentar los glúteos u otras partes del cuerpo; así como con manos amputadas fruto de riñas, que requieren someterse a procedimientos de reimplantes.

Así lo narra el cirujano plástico y reconstructivo, doctor Severo Mercedes, quien dirige la escuela de residencia médica, única del país, donde el año pasado se atendieron sobre los 7,400 pacientes, siendo de cirugía reconstructiva el 75% de los procedimientos que se realizaron y el 25% de cirugías estéticas.

Dentro de las reconstructivas, las más frecuentes son las de miembro superior, como la de lesión de punta de dedos y manos, fruto de accidentes y riñas; de mamas como consecuencia de cáncer y los casos de pacientes por biopolímeros, por la inyección de sustancias de relleno que son dañinas y colocadas en lugares sin supervisión.

Reimplantes de manos

El doctor Mercedes dijo que como consecuencias de riñas y otros hechos violentos, en lo que va de este año, el servicio ha recibido ocho casos de pacientes con manos amputadas, lo cual es mucho. Esos pacientes son sometidos a procedimiento de reimplante, casos que se registran, mayormente en pacientes de 20 a 55 años de edad.

Recordó a la población que cuando ocurren ese tipo de amputaciones, la mano no debe ser colocada en hielo, y que lo correcto es envolverla en un paño limpio y húmedo de agua fría y salir de inmediato al hospital Gautier, que es el único centro donde se hace el procedimiento de reimplante de manos.

Llegan, agregó, con lesiones purulentas, irritación y deformidad de la piel, nódulos duros y dolorosos, procesos inflamatorios crónicos, provocando alogenosis iatrogénica.

Dijo que se inyectan aceite mineral, silicón líquido e incluso materiales dirigidos a relleno de colchones, entre otras sustancias que pueden causar daños hasta 30 años después de colocada y los daños son irreversibles. Requieren de un tratamiento complejo y multidisciplinario.

Prestar atención

Pidió a las autoridades prestar atención a ambas problemáticas y poner en marcha programas de supervisión, orientación y educación de la población, que puede llevarse a cabo a través de la Escuela Nacional de Cirugía Plástica.

Sustancias rellenos

En torno al uso de sustancias o biopolímeros, dijo que se ha convertido en una epidemia y que casi a diario reciben en el servicio pacientes con lesiones muy complicadas como consecuencia de su inyección en diferentes partes del cuerpo para aumentar su volumen, sobre todo los glúteos, mamas, genitales, manos, rostro, la mayoría mujeres y personas trans.

El doctor Mercedes dijo que un problema es que se lo inyectan en un lugar y migra a otro y complica el cuadro.