La fragata ‘Almirante Gorshkov’ de la Marina de Rusia ha puesto a prueba este miércoles sus misiles hipersónicos Zircon en una serie de maniobras realizadas en el Atlántico, donde han simulado un ataque contra un objetivo de las fuerzas rusas que se encontraba, supuestamente, a 900 kilómetros de distancia.

El Ministerio de Defensa ruso ha indicado que los efectivos han mostrado «una gran capacidad de cooperación» durante los ejercicios, según ha recogido la agencia de noticias TASS.

Las autoridades han señalado, además, que las fuerzas rusas tienen previsto llevar a cabo una serie de ejercicios militares conjuntos con el Ejército de Sudáfrica frente al país, así como con China.

El Kremlin ha tachado este miércoles de «bastante fallido» el plan internacional para enviar tanques a Ucrania, entre otras cosas porque representa, a ojos de Moscú, «una clara sobrestimación» del potencial que puede suponer en el terreno bélico.

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha cuestionado de nuevo la viabilidad de una iniciativa que abre la puerta al envío de tanques de fabricación europea e incluso estadounidense, después de que el Gobierno alemán se haya decidido supuestamente a dar luz verde a la entrega de Leopard.

Peskov ha advertido en declaraciones a los medios de que los tanques estadounidenses «arderán como todos los demás» y ha alegado que serán los ciudadanos quienes asuman los costes de estas decisiones políticas, según la agencia de noticias Interfax.

Asimismo, ha aludido al debate público abierto entre distintos gobiernos sobre la viabilidad de la entrega de tanques a las Fuerzas Armadas ucranianas, sugiriendo que parece indicar que «no todo va bien» en las relaciones de países teóricamente aliados.