Adalberto de la Rosa

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santo Domingo, monseñor Benito Ángeles, afirmó que las carencias de los jóvenes dominicanos se convierten en tentaciones por sus propias deficiencias, por lo que apeló a políticas públicas que tomen en cuenta a ese sector.

Al preguntársele sobre los índices de violencia y delincuencia, el prelado dijo que hay que reforzar la familia porque es desde ella que salen los jóvenes y donde comienza a cultivarse la paz, pero también la violencia.

“No podemos quedarnos en las orillas, opinando y diciendo qué hay que hacer, si no ponemos todos los recursos, que desde las diferentes instituciones deben de provenir, e incluso, del presupuesto nacional para contribuir a que la juventud tenga oportunidades de capacitación, de formación, trabajo y de posicionarse en el medio ambiente productivo de la vida nacional”, sostuvo.

Precisó que hacen falta acciones concretas en el sector de la juventud, ir a la sustancia del problema para evitar el aumento de la delincuencia y la violencia.

“Si contamos con eso van a disminuir muchos males, pero también hay que decir: mantengamos el respeto mutuo, el respeto que debe tener un hombre para una mujer y de mujer en su condición frente al compromiso de maternidad que tiene en la nación”, indicó.

Nuevo logo del Arzobispado

Monseñor Ángeles fue entrevistado luego de la presentación del nuevo logo del Arzobispado de santo Domingo. La nueva imagen busca desarrollar nuevas estrategias en el diálogo entre la Iglesia y la sociedad y al mismo tiempo encontrar nuevos lenguajes, nuevas expresiones y nuevos caminos para una Iglesia en salida.

En la actividad, organizada en el salón Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, participaron el arzobispo Francisco Ozoria, obispos auxiliares, sacerdotes, diáconos, laicos y algunos comunicadores representantes de medios seculares y otros medios de la Iglesia.

El arzobispo de Santo Domingo destacó la importancia de este paso para la Iglesia, pues desde su llegada a la Arquidiócesis, siempre ha querido promover una Iglesia de comunión, participación y corresponsabilidad.