Yanet Féliz

Santo Domingo.-La posibilidad de que se registren incendios de ‘interfaz’, es decir, que se puedan propagar desde las zonas forestales a la parte urbana o viceversa, obliga a encender el botón de alerta y tomar las medidas de precaución en las temporadas de incendios.

Dado que para esta época se reducen las precipitaciones e inician los preparativos de terrenos agrícolas, se activan las posibilidades de incendios forestales.

Joan Emely Gil Sanó encargada del Departamento de Atención a Emergencias y Daños Ambientales del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales cita los daños que ocasionan estos de desastres, y las estrategias para contrarrestarlos.

Entre los impactos ocasionados por estos fenómenos, que se generan más de febrero-abril y de junio a septiembre, enumeró la pérdida de la biodiversidad, erosión de suelos, interrupción del ciclo hidrológico, además, producir el 10 por ciento de los gases de efecto invernadero que inciden en el cambio climático por la emisión de dióxido de carbono y otros gases contaminantes dañinos a la salud de la gente.

De ahí la Estrategia Nacional de Manejo del Fuego para la República Dominicana 2021-2030 y su Plan de Acción para mitigarlos.

“Este plan contiene cuatro ejes, el primero la Gestión Nacional, que consiste en acciones para coordinar en el territorio el manejo del incendio, desde la planificación, formulación de combatirlo, el seguimiento y monitoreo.

Otra es la Gestión Social para educar a la población a fin de disminuir estos incendios, ejemplo sí la mayoría se genera por adecuación de terrenos para cultivos, entonces hay que enseñarles que esas quemas deben estar supervisadas y bajo permisos para que no salgan de control”, así como incorporar a las instituciones gubernamentales o no, sociedad civil y el sector privado en las actividades para el manejo del fuego, explicó Gil Sanó.

Por último la Gestión del Conocimiento que busca incorporar métodos y procesos de investigación y la Gestión del Riesgo que impulsa y consolida el manejo del evento como una herramienta de apoyo en la planificación de los programas de prevención y alerta temprana.

Respuestas
Gil Sanó comenta que los niveles de respuestas están clasificados en una línea de mando, de acuerdo a la extensión y peligro que represente.

El nivel A cuando ocurre en una provincia y sus autoridades tienen capacidad de respuesta con personal y recursos para extinguirlo; B si varias provincias de la región intervienen para extinguirlo, sí aún así no puede, pasa al C (Alerta Amarilla) en la que tienen que participan diversas regionales con su equipo y personal.

Plan Apoyo
El último nivel, D (Alerta Roja) es cuando entran los recursos del Estado y hay un Plan de Apoyo de Incendio Forestales, liderado por el Centro de Operaciones de Emergencias, que establece que sí el Ministerio de Medio Ambiente requiere de ese apoyo, se coordina con más entidades oficiales para facilitar recursos para el combate de incendios como personal entrenado, helicópteros, buldócer y camiones cisterna
Finalmente se acude a la asistencia internacional una vez se supera la capacidad de respuesta del país.

Recomendaciones

— En áreas protegidas
Gil Sanó sugiere a las personas que visitan áreas protegidas, que antes de hacer fogatas, indagar sí es permitido; cerciorarse de liquidarlos; no tirar colillas de cigarrillos; y conocer las rutas de escapes en caso de emergencias.