Willy Ortiz

Santo Domingo, RD.

Familiares y vecinos de Freddy Olaverría, quien envenenó a sus dos hijos y luego se suicidó, lamentaron la pérdida de su ser querido y sus vástagos.

Los cercanos a Olaverría aseguraron que este era un «hombre bueno» y nunca se había visto involucrado en problemas. Por lo que se les hace difícil creer que haya cometido semejante acción.

«Él era bueno y yo no esperaba que cometiera ese errorÉl me dijo que iba a llevar los niños a su mamá y luego regresaría a casa«, relató entre sollozos la madre del homicida -suicida, Amarilis Rivera, residente en la calle Manuel Uribe, en el Sector los Come Dulce, en Sabana Larga.

En tanto que vecinos de Olaverría lo definieron como un muchacho bien criado que no se vio en problemas con nadie.

“¡Cónchole! Por Dios, hombres, vamos a tomar conciencia. Si a usted su mujer no lo quiere, búsquese otra que hay muchas personas», dijo el comunitario Andrés Soto, quien aprovechó para llamar a la familia afectada a la reflexión.  

Otros, identificados como Fabián Díaz y Johan, expresaron su pesar por la tragedia, la cual ha sido el tema de conversación en toda la comarca desde el momento que se produjo en la localidad de la Vuelta de la Paloma, comunidad ubicada a 4 kilómetros de San José de Ocoa.

Dos meses desempleado

Según informes obtenidos por este medio, Olaverría tenía alrededor de dos meses sin trabajo en la capital y se había separado de Alexandra García, madre de los niños.

Los cadáveres del hombre y sus dos hijos ya fueron trasladados al Instituto Nacional de Ciencias forenses (Inacif) en Azua, para los fines correspondientes. Hasta el momento no se tiene establecido el horario del velatorio.