Marisol Aquino

La hermana del expresidente Danilo Medina se quejó ante la Tercera Sala de la Corte de Apelación del Distrito Nacional del trastorno del sueño que padece por los grilletes electrónicos que le impusieron como parte de su medida de coerción y, cuyos “tres bombillos emitiendo radiaciones durante la noche”, dice la tienen enferma.

Carmen Magalys Medina Sánchez, implicada en la supuesta red de corrupción desmantelada bajo la Operación Antipulpo, la cual conforme al Ministerio Público, encabeza su hermano Alexis, dijo, además, que el aparato es muy ruidoso. 

Los jueces que integran la Tercera Sala de la Corte de Apelación, Pedro Sánchez, Daniel Nolasco y Daneira García, acogieron ayer esa solicitud de la acusada, de que le  sean retirados los dispositivos electrónicos, pero rechazaron otorgarle la libertad pura y simple que también demandaba la exfuncionaria del Fonper.

Durante la gestión presidencial de su hermano, Carmen Magalys Medina Sánchez fue vicepresidenta del Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (Fonper), entidad en la que, según el Ministerio Público, cometió irregularidades junto al presidente de la institución, Fernando Rosa.

Durante la audiencia de conocimiento a la solicitud de que se le retirara la prisión domiciliaria, Carmen Magalys afirmó que en los dos años que tiene esa medida de coerción impuesta no ha “podido dormir más que tres o cuatro horas”. 

Antes de escuchar el veredicto de los jueces, les aseguró que asistiría a todo el proceso en su contra. “Yo entré a este proceso sana, sana, que no tenía ni una dolencia, y ya hoy yo estoy medicada por uno de estos trastornos del sueño”, dijo.

Según la acusación que pesa en su contra, como vicepresidenta del Fonper, Carmen Magalys Medina Sánchez se autoliquidó una semana antes del cambio de gobierno, violando la ley de Función Pública. Con un salario de RD$326,400 cobró una liquidación de RD$3,931,156. También habría facilitado que las empresas de Alexis Medina Sánchez fueran beneficiadas con licitaciones irregulares.

Contra Alexis Medina Sánchez y casi todos los implicados en Operación Antipulpo pesa la coerción de prisión domiciliaria.