Pedro Almonte.

Lo primero que quiero escribir en esta resumida entrega es, que no voy en defensa del gobierno,  ni del Ministerio de Deporte, ni de La Federación de Baloncesto, me voy a referir exclusivamente a los detalles arquitectónicos y técnicos del Palacio de Los Deportes Virgilio travieso Soto, con los fines de mostrar que ni es un gran accidente constructivo, ni es la primera vez que una instalación deportiva se filtra por el techo en el mundo, ni en el país, sobre todo tomando en cuenta que esa importante, activa y funcional Instalación es una infraestructura vetusta de 48 años (1974- 2022).  Y la relación que hay entre ese pequeño accidente y la geometría del techo y la gotera.

Decir de igual modo que, nuestros países en subdesarrollo, el mantenimiento preventivo- no las reparaciones-, es casi un imposible, pues existen demasiadas demandas de obras de todo tipo, y demás necesidades, en todos los lugares y los gobiernos no pueden invertir en la prevención y subsanar las otras demandas, por lo no se puede implementar, como política de Estado, la inversión en un programa de revisión periódica de las infraestructuras, se reparan, cuando los daños son muy grandes, pero  se mantiene preventivamente. Mantener no se ve.

Lo primero que quiero explicar es que el Palacio de los Deportes su techo cubre un área de 8820   m2, tiene una forma en planta elíptica y su volumen es un paraboloide (Media Naranja), el pueblo la bautizo así por el color y la forma, posee una altura desde el centro de la cancha a la cúspide del paraboloide de unos 37 metros y 106 metros de diámetro.

 Esa área, a esa altura, y esa forma, lo convierte en un techo de gran volumen y de gran dificultad técnica para su revisión periódica, porque a menos que no sea a ojo vista directa, subiéndose al techo, una gotera se hace imperceptible.

 Es importante decir también que, el techo se ha reparado muchas veces, pues los paneles de su diseño tienen muchas aristas y por ahí se agrieta, igualmente, se hizo una sustitución del techo original del 1974 y el Huracán George lo destruyó y de nuevo hubo que ser sustituido casi acabándolo de colocar.

 Ese techo se ha cambiado en dos ocasiones en 48 años, porque esa instalación y su capacidad de 10 mil espectadores sentados, no se puede dejar de usar continuamente, en la Republica dominicana, por el deporte, la política, el arte, las religiones

Quiero finalizar diciendo que, El Palacio de los Deportes Virgilio Travieso, como infraestructura deportiva, sin quizás, la de mayor uso múltiple y continuo del país, no puede ser crucificado por una simple gotera que no se ve, sino llueve y ha llovido mucho de los XII Juegos hasta aquí.