Marvin del Cid

El ministro de Medio Ambiente, Miguel Ceara Hatton, ha asegurado en reiteradas ocasiones que las barcazas de generación eléctrica que se pretende instalar en Pueblo Viejo, Azua, no están dentro del área protegida, Refugio de Vida Silvestre Manglares de Puerto Viejo.

Sin embargo, Diario Libre intentó, por dos semanas y por diferentes medios, que el ministerio confirmara la ubicación exacta de la barcaza, sin éxito.

No fue hasta la rueda de prensa ofrecida por el abogado que representa a Karadeniz Powership, Ángel Lockward, que este medio pudo tener acceso al mapa donde se ubicarían las barcazas de la empresa Karadeniz Holding, fundada en Turquía en 1948 y que cuenta con oficinas en diferentes partes del mundo.

Solapando el mapa proporcionado por la empresa, con el mapa oficial del área protegida, se puede apreciar que, efectivamente, la barcaza no estaría ubicada dentro del límite del refugio de vida silvestre, pero sí dentro de la zona de amortiguamiento.

En la imagen solapada se puede observar que las barcazas quedarían a unos 100 metro del área protegida, 300 metros de la playa Los Negros y 500 metros del manglar más cercano, aproximadamente.

Origen espacio de conservación y muelle

El muelle de Azua o de Puerto Viejo fue construido en la década de 1950 y se encuentra a unos 15 kilómetros al suroeste de la ciudad de Azua de Compostela. Desde su construcción se usó muy poco hasta que fue construida una terminal de GLP en sus inmediaciones en la década de los 90, convirtiéndose en el principal puerto del país en el manejo y recepción de gas licuado de petróleo. En 2007 se instalaron tolvas y una cinta transportadora para descarga de clinker y cemento. En 2002 se construyó una planta de energía eléctrica a pocos metros.

El área protegida fue creada mediante decreto presidencial No. 309 de 1995, para luego formar parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas en el año 2000 y figura en la Ley Sectorial de Áreas Protegidas 202-04 dentro de la categoría IV, como Refugio de Vida Silvestre.

La categoría IV, garantiza condiciones naturales para proteger especies, grupos de especies, comunidades bióticas o características físicas que requieren manipulación artificial para su perpetuación.

Eleuterio Martínez, de la Academia de Ciencias, trabajó el decreto presidencial que delimita y declara la laguna de Puerto Viejo, como Refugio de Vida Silvestre. El técnico también trabajó en la delimitación y justificación de más de 100 áreas protegidas en el país. Eleuterio, defiende que Puerto Viejo se vea como una sola unidad de conservación, tal como se concibió en 1995, por su importancia para la preservación de ese importante ecosistema y sus partes.

También explica que las barcazas deben ser instaladas en un espacio seguro, de vientos y oleajes. Calderas Baní y Puerto Viejo, son de los pocos lugares naturales ideales para su instalación, como, por ejemplo, la que se encuentra instalada en el río Ozama.

“No hay forma de que los técnicos digan que eso no está dentro del área protegida. Es una chapucería técnica. El muelle forma parte del área protegida. En el decreto original de 1995 se toma como unidad de conservación la laguna entera, pero en la ley 202 del 2004 se elimina dónde está el muelle”, declaró Martínez a Diario Libre.

Según la Guía Ecoturística del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, de la autoría de José Manuel Mateo y publicada por la Academia de Ciencias de la República Dominicana, el Refugio de Vida Silvestre Manglares de Puerto Viejo está constituido por un ecosistema de humedales salobres y una laguna arrecifal. Diferentes tipos de mangles son un importante hábitat para la fauna. Sirven de criadero a diferentes tipos de peces y otros organismos marinos. La laguna es frecuentada por flamencos, pelícanos, tijeretas, etc. Es frecuente encontrar iguanas rinoceronte y anfibios. En la laguna arrecifal hay presencia de de diferentes tipos de coral y se reportan tortugas marinas y manatíes.

Sobre los manatíes, el refugio históricamente es una zona de alumbramiento de crías. Diario Libre pudo comprobar la presencia de al menos 6 manatíes, incluyendo dos crías, a menos de 500 metros de donde se instalarán las barcazas.

Se pudo observar a los animales alimentándose de la abundante pradera marina de sus aguas someras, mientras un cardumen de cientos de peces nadaban en círculos dentro del sedimento levantado por los mamíferos.

Según Wendy Infante, del Cluster Turístico de Azua, en la zona se han observado hasta 10 manatíes juntos. Un número significativo para la población general de esta especie en el país.

Luis Carvajal, de la Academia de Ciencias, resaltó la importancia de preservar este ecosistema, para proteger a esta especie. ¨Si quieres ver crías de manatíes, este es uno de los mejores lugares para observarlos, ahí vienen a parir¨, expresó. Una de las preocupaciones por la instalación de las barcazas, son las perturbaciones que puede causar a la vida silvestre.

Las posibles vibraciones, emisiones y luces de la barcaza, podrían afectar tanto a los manatíes como a otras especies, argumentan los académicos.

Se sabe que los manatíes pueden escuchar algunas frecuencias hasta 10 veces mejor que los humanos, usan vocalizaciones para comunicarse y pueden saber de dónde provienen los sonidos.

En República Dominicana se han documentado reacciones de manatíes a botes, drones y nadadores.

Cuando se modificó el área protegida, en la ley 202, se dividió en dos partes dejando el muelle de Azua en el medio. Luis Carvajal explicó que, en ese momento, se entendía que el uso que se le daba al muelle no causaba un impacto significativo a la biodiversidad de la zona.

La zona de amortiguamiento

Mediante el decreto presidencial 571-09, del entonces presidente Leonel Fernández, se estableció una zona de amortiguamiento o de uso sostenible de 300 metros alrededor de todas las unidades de conservación que ostentan las categorías genéricas de la Unión Mundial para la Naturaleza que van desde la I a la IV, con el propósito de que se garantice la integridad y/o restauración de los recursos y valores que se mantienen bajo resguardo en las mismas.

La zona de amortiguamiento del Refugio de Vida Silvestre Manglares de Puerto Viejo, está claramente definida en el mapa oficial que se puede consultar en los mapas del Ministerio de Medio Ambiente, contrario a lo expresado la semana pasada por Ángel Lockward, quien aseguró, en rueda de prensa, que esa área protegida no contaba con zona de amortiguamiento.