La normativa responde así a la enumeración de lugares excepcionales donde se restringe el porte de armas

EFE

Nueva York, Estados Unidos

El alcalde de Nueva York, Eric Adams, firmó este martes el proyecto de ley que establece los límites de la zona de Times Square en la que estará prohibido el porte de armas incluso para quien tenga permiso. 

La normativa responde así a la enumeración de lugares excepcionales donde se restringe el porte de armas, después de que en julio pasado un juez federal estableciera que Nueva York no podía prohibirlas en todo el estado como había hecho durante décadas.  

Esos lugares excepcionales son escuelas, templos religiosos, teatros, la red de transportes y la zona de Times Square, aunque había un problema que fue resuelto hoy: nadie había dicho nunca dónde comienza y termina una de las plazas más amorfas del mundo.  

«Millones de neoyorquinos y turistas acuden en masa a Times Square para ver espectáculos de Broadway, disfrutar de una buena comida y tomar fotos de las vallas publicitarias de neón, y no permitiremos que vivan con miedo o desconfianza de que alguien está caminando con un arma lista para hacerles daño”, dijo el alcalde durante el acto en plena calle, en la Séptima Avenida. 

 «Continuaremos trabajando con nuestros socios en el Concejo municipal para represar los muchos ríos que alimentan el mar de violencia armada y mantener segurosa los neoyorquinos”, afirmó el alcalde. 

Señaló además que con esta ley quieren que los 56 millones de turistas que proyectan visitarán la ciudad este año «estén a salvo» cuando caminen por Times Square. 

Pese a las palabras de Adams, la norma está ahora en el aire, después de que el jueves pasado un juez federal anulara partes del texto argumentando que viola la segunda enmienda constitucional que consagra el derecho de los estadounidenses a llevar armas. 

El fallo del juez federal, de 53 páginas, Glen Suddaby señala que la prohibición de armas es comprensible en «lugares sensibles», pero no en Times Square, y dio tres días laborales a la gobernadora Kathy Hochul, cuyo Gobierno implementó esas medidas, para buscar una alternativa.