Euri Cabral

ernández ganó las elecciones frente a Peña Gómez en 1996, en la segunda vuelta, la primera victoria en la historia del Partido de la Liberación Dominicana

En el artículo anterior afirmé que una de las crisis del PLD en cuanto a su boleta presidencial se presentó en el año 1990, cuando Bosch decidió elegir como su vicepresidente a un desconocido empresario de la ciudad de Santiago, llamado José Francisco Hernández.

A lo interno del PLD algunos dirigentes creyeron que Bosch elegiría al arquitecto Eduardo Selman, un empresario de formación e historia boschista. Pero el líder peledeísta sorprendió a todo el mundo eligiendo a José Francisco Hernández, un desconocido empresario de Santiago. Como era casi seguro que Bosch ganaría las elecciones, la elección del empresario Hernández como vicepresidente generaba muchas dudas ante la edad y la salud del Bosch. Sin embargo, aunque el PLD ganó los elecciones de 1990, el doctor Balaguer y el gobierno reformista le hicieron un fraude y le arrebataron el poder.

Nueva generación en el PLD y el surgimiento de Leonel

Para las elecciones de 1994, el PLD estaba en la disyuntiva de si elegir o no nuevamente a Bosch como candidato presidencial, pues ya eran muy evidentes sus problemas de salud y sus limitaciones de comunicación, por las afecciones en su cerebro que llevaban a principios de Alzheimer. La decisión fue darle una última oportunidad al líder y escoger a un candidato vicepresidencial que se proyectara como el que ocuparía el lugar de Bosch en las elecciones de 1998.

Para esos fines se presentaron tres propuestas al Comité Central del PLD: Lidio Cadet, José Joaquín Bidó Medina y Leonel Fernández. La decisión de presentar a Leonel frente a esos dos históricos robles peledeístas fue una clara estrategia de Danilo, Temo y el propio Leonel, pensando en el cambio generacional del liderazgo de esa entidad. Danilo y Temo hicieron una gran trabajo entre los miembros del Comité Central y lograron que Leonel ganara la candidatura vicepresidencial con el 53% en la votación de ese organismo.

En el certamen electoral de 1994, el PLD sufrió una derrota vergonzosa pues obtuvo un escaso 13% y quedó en un lejano tercer lugar. Las elecciones fueron ganadas por el doctor Peña Gómez, pero nuevamente el doctor Balaguer hizo un fraude para quedarse en el poder. Contrario a Bosch y el PLD en el 1990, el doctor Peña Gómez y el PRD hicieron una amplia protesta y no aceptaron el fraude balaguerista.

Debido a esa situación el país estuvo al borde de una guerra civil. En ese momento, el nuevo liderazgo peledeísta encabezado por Danilo, Temo y Leonel, que ya eran miembros del Comité Político, propusieron la firma de un acuerdo llamado “Pacto por la Democracia”, que se convirtió en la salida política a la crisis. Ese pacto limitaba a dos años el gobierno de Balaguer, convocaba elecciones para 1996, establecía que se ganaba en 1era vuelta con el 50% más uno de los votos y le prohibía a Balaguer ser candidato.

El PLD se moderniza y permite campaña interna

Ante esa nueva realidad, el PLD se vislumbraba como la fuerza política emergente. Como ya Bosch no podía ser nuevamente candidato, eso implicaba la elección de uno nuevo sin crear mayores problemas en el partido.

La nueva generación de dirigentes (Danilo, Temo y Leonel) entendió conveniente que la elección del nuevo candidato no fuera potestad del Comité Central ni del Comité Político, sino de las bases del PLD a través de la votación en los organismos. Eso fue aprobado. Para esta primera oportunidad en que el PLD permitió que sus dirigentes hicieran campaña interna, el Comité Central convocó a su Congreso Elector y eligió tres aspirantes: Euclides Gutiérrez Feliz, Norge Botello y Leonel Fernández.

Euclides y Norge era dos robles del peledeísmo, dos dirigentes con un amplio historial político, con mucha fuerza al interior de los organismos de dirección del PLD y con una gran influencia en Juan Bosch. Leonel tenía a su favor tres elementos esenciales: era la encarnación de la nueva imagen de la política, había sido el más reciente compañero de boleta de Bosch y tenía el apoyo decidido de Danilo y Temo.

El proceso de campaña interna del PLD se desarrolló con mucho orden durante unos meses. Leonel resultó el ganador de la candidatura presidencial con una votación del 93% de los organismos. De inmediato, el PLD preparó una estrategia electoral con miras a ganar las elecciones de 1996. Danilo Medina, que en ese momento era el presidente de la Cámara de Diputados, renunció a ese cargo y asumió la jefatura de la campaña de Leonel.

La estrategia del PLD le dio los resultados esperados. Peña Gómez sacó un 47% en la primera vuelta y tuvo que ir a una segunda. Leonel y el PLD lograron que un mes antes de la segunda vuelta, se concretara el llamado “Frente Patriótico”, mediante el cual Balaguer y Bosch levantaron la mano y apoyaron a Leonel Fernández, quien venció a Peña Gómez en la segunda vuelta de las elecciones en junio del 1996 y se convirtió en presidente de la República Dominicana con tan solo 42 años de edad.