
El Gobierno ha decidido que se discuta dentro del Consejo Económico y Social (CES) con los sectores representados en ese organismo la propuesta de ley que busca fusionar el Ministerio de Educación (Minerd) con el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt).
La estrategia ha cambiado y ahora no se trata solo de una fusión, sino de una reestructuración del sistema educativo que transformaría las leyes que regulan la formación en sus etapas escolar, universitaria y técnica, según explicó a Diario Libre, Jacqueline Malagón, exministra de Educación.
Esta reforma cambiaría las leyes 139-01, de Educación Superior, Ciencia y Tecnología; 66-97, Orgánica de Educación, y 116-80, que crea el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep).
Malagón ha sido invitada por el actual titular de esa institución, Rafael Santos Badía, a formar parte del equipo que elabora el borrador que posteriormente será discutido y sometido a una consulta nacional. Le acompaña el experto en educación Radhamés Mejía. En el proceso también participan el ministro de Administración Pública, Sigmund Freund, y el de Educación, Luis Miguel Decamps.
Texto de la propuesta está avanzado
Aseguró que el texto está muy avanzado, casi listo, pero dijo que todavía no se ha discutido lo que tiene que ver con la distribución del presupuesto del 4 % del Producto Interno Bruto (PIB) ni la posible fusión de las dos entidades, aunque sí estarían de acuerdo en que la regulación de la ciencia y la tecnología debe tener su «plato aparte».
«Ciencia y tecnología tiene que tener un plato aparte y eso lo deben de mandar los propios empresarios. ¿De dónde tú vas a sacar patentes comerciales si tú no haces innovación a través de la investigación para llegar a crear, a elaborar artefactos que te permitan trabajar de manera más ágil y más económica en el sector productivo? No puede verse la ciencia y tecnología dentro del ministerio de Educación», señaló.
Ante la pregunta de si esto implica mantener los dos ministerios existentes, la profesora bromeó diciendo: «Puede que estemos hablando de tres o cuatro…».
«Es que no podemos tener consenso de uno o dos ministerios cuando todavía no hemos terminado de diseñar y poner todas las piezas juntas de lo que va a ser el sistema educativo dominicano», aclaró.
Se refirió a la experiencia de varios países que han tenido éxito con un solo ministerio, con la diferencia de que «no los mueve el afán del dinero», sino la idea de acompañar a la persona desde que nace hasta que logra el grado más alto de formación académica.
Este proyecto de fusión fue rechazado por el sindicato de los profesores y por el sector empresarial por carecer de consenso y por plantear el uso del 4 % del PIB para ambos ministerios, lo que significaba una reducción de los fondos para la educación primaria y secundaria.
