
«Hace un año, vivimos una de las tragedias más dolorosas de la historia reciente de nuestro país. Hoy recordamos, compungidos, con respeto y dignidad, a quienes partieron». Con estas palabras se inicia un comunicado firmado a nombre de la familia Espaillat, propietaria de Inversiones E Y L SRL, y en representación de los hermanos Antonio y Maribel, con el que se recuerda el primer aniversario del horror vivido en la discoteca Jet Set.
En la madrugada del 8 de abril de 2025, mientras el merenguero Rubby Pérez amenizaba una de las emblemáticas fiestas de los lunes, el techo del centro de diversión colapsó, apagando la vida de 236 personas y dejando a unas 180 personas heridas, algunas con secuelas permanentes.
Doce meses han pasado y la escena marcada por el caos, gritos, oscuridad, polvo y decenas de personas atrapadas entre los escombros sigue fresca en la memoria colectiva, sumada al dolor de aquellos que perdieron a un ser querido, incluyendo figuras de renombre como el propio Rubby Pérez, el exlanzador de Grandes Ligas Octavio Dotel, el diseñador Martín Polanco, el banquero Eduardo Grullón junto a su esposa Joanna, así como su hermana Alexandra Grullón junto a su esposo, Eduardo Guarionex Estrella, y Nelsy Cruz, gobernadora de Montecristi.
Hace dos días, tras la lectura resumida de la acusación contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, el Ministerio Público solicitó el auto de apertura a juicio, bajo el cargo de homicidio involuntario.
Los fiscales solicitaron también al juez Reymundo Mejía Zorrilla mantener las medidas de coerción que pesan contra los acusados y propietarios de la discoteca Jet Set, así como la inmovilización de sus productos bancarios y bienes muebles e inmuebles para garantizar su disponibilidad en beneficio de las víctimas, y actores civiles del proceso.
Las medidas de coerción a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, impuestas en junio de 2025 por la jueza de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional, Fátima Veloz, incluyen una garantía económica de 50 millones de pesos, presentación periódica e impedimento de salida para ambos.
El juez Mejía Zorrilla recesó la audiencia para el próximo 20 de abril con el fin de darle la oportunidad a los terceros civilmente imputados y para que los nuevos querellantes tomen conocimiento de la acusación del Ministerio Público.
Al leer las causas del desplome, el fiscal Miguel Collado sostuvo que «la conducta negligente e imprudente» de Antonio Espaillat propició que el techo de la discoteca colapsara al contratar personas no especializadas para corregir sus filtraciones.
En declaraciones anteriores, Miguel Valerio, abogado de la familia Espaillat, reconoció que a sus clientes se les acusó de homicidio involuntario al no atender advertencias sobre el deterioro del techo y filtraciones en la edificación. Dijo que se le otorgó esa calificación, «porque nadie quería que eso ocurriera»; «no hubo maldad».
El 8 de agosto de 2025, la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional desestimó 26 recursos de apelación, presentados por querellantes y el Ministerio Público, contra los hermanos Espaillat. Los apelantes buscaban que se sustituyeran las medidas de coerción impuestas por prisión preventiva.
Nuevo peritaje
A punto de cumplirse un aniversario de la tragedia, mediante el Auto 057-2026, el juez Mejía Zorrilla acogió una solicitud de la defensa, hecha desde agosto, y dispuso el pasado lunes 6 de abril la realización de un peritaje técnico independiente.
El nuevo peritaje permitirá examinar materiales estructurales, posibles procesos de deterioro y factores externos que pudieron incidir en el colapso. No obstante, el juez fijó un plazo de 30 días hábiles para su ejecución, en atención al principio de razonabilidad y al derecho a un proceso sin dilaciones indebidas.
«No les puedo negar el derecho de defensa a ellos, para que les quede claro a todos. Como nunca se lo voy a negar a la víctima, tampoco se lo voy a negar al imputado», dijo el juez.
La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), valiéndose de tres peritos: dos dominicanos y uno estadounidense, ya había entregado a la Procuraduría General de la República un informe donde detalla que el colapso del techo fue provocado por una sobrecarga estructural que superó la capacidad de las vigas, agravada por ampliaciones posteriores y acumulación de peso no previsto.
En tanto, los propietarios de la discoteca mantienen su oposición a «cualquier intento de demolición, modificación o remoción de los elementos estructurales» del local, el cual se encuentra incautado.
70 % de afectados resarcidos
En enero de 2026, la familia Espaillat informó que, aun sin existir una sentencia firme, había resarcido al 70 % de las víctimas afectadas por el colapso en la discoteca y que mantenía acciones concretas de protección y acompañamiento a niños y niñas que quedaron en condición de orfandad, a través de la Fundación Raíces de Esperanza.
«La dimensión de lo ocurrido nos ha marcado de manera profunda. Nada devuelve lo perdido, pero hemos procurado acompañar, apoyar y responder con hechos, más allá de cualquier consideración procesal», expresaron, en ese entonces, Antonio y Maribel en un comunicado.
Hasta el 31 de marzo, se registran 100 desistimientos de familiares de fallecidos y 85 de lesionados, depositados en el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional.
Calle cerrada y vigilias en homenaje a 236 víctimas
En la avenida Independencia, la valla publicitaria que anunciaba las presentaciones de José Peña Suazo junto a Sexapppeal el 31 de marzo y, la voz más alta del merengue, Rubby Pérez, para el 7 de abril, se mantiene, aunque descolorida. A sus pies, un edificio en ruinas y decenas de fotos de las víctimas.
Lo que comenzó como una noche de celebración en la discoteca Jet Set se transformó en una de las operaciones de rescate más complejas y desgarradoras en la historia reciente del país.
Desde el pasado lunes 6 hasta mañana, jueves 9, el tramo de la avenida Independencia comprendido entre la calle San Juan Bautista y la avenida Núñez de Cáceres permanece cerrado por las actividades conmemorativas y de recordación por este primer aniversario, incluyendo vigilias, encendido de velas y una eucaristía.
Durante 52 años, por el escenario del Jet Set desfilaron figuras de renombre como Johnny Ventura, Wilfrido Vargas, Fernandito Villalona, Sergio Vargas y Eddy Herrera.
