Era el principal talento dominicano para firmar en julio de 2020, pero la pandemia movió su fichaje a enero de 2021 y se materializó con todo el mundo con mascarillas en ese salón.

Con Juan Soto en las nubes, los Nacionales tenían razón de sobra para apostar el 73 % del presupuesto internacional por un adolescente dominicano que era un mago con el guante, aunque su madero era una interrogante. Pero solo tenía 16 años. Un lustro después, el equipo reconoce que falló.

La franquicia de Washington comunicó que dejó libre a Armando Cruz, un torpedero por el que pagó 3.9 millones de dólares en 2021, el mayor desembolso para un dominicano en esa clase y la segunda de más tamaño del año fiscal fuera de los Estados Unidos, solo superado por los 4 millones del cubano Pedro León (Astros).

En cinco temporadas en ligas menores, a Cruz le resultó imposible superar el techo de Clase A. A los 21 años y con pocas luces que exhibir queda libre.

Su bono igualó al de Yasel Antuna en 2016, como los mayores que ha entregado el conjunto de la capital estadounidense en sus dos décadas de vida. Antuna, torpedero peraviense, fue otro disparo al aire que no rindió frutos y fue dejado libre tras 2023 con AA como lo más lejos que llegó.

Una gran promesa

La foto de la firma de Cruz fue, incluso, con él, los representantes de los Nationals, entrenadores y familiares en estricta intimidad, todo el mundo con mascarillas, ya que ni siquiera se había comenzado el proceso de vacunación contra la Covid-19.

La sugerencia de apostar fuerte llegaba de un equipo de operaciones con una sobresaliente hoja de referencia, que en la década anterior había rescatado la imagen del club al identificar en Dominicana a talentos como Soto, Víctor Robles, Luis García Jr., Pedro Severino y Reynaldo López.

Problemas con el bate

Firmado desde el programa JC Academy donde sus habilidades defensivas sobresalían, los reportes de escuchas advertían que su capacidad de hacer contacto estaban por debajo del promedio (alcanzaba 40 en la escala 80-20) y el poder mucho menor al quedar en 30. Su brazo era de 60 y su defensa igual en el informe de MLB Pipeline.

Cruz en las menores, nunca pudo hacer los ajustes con el swing. El año pasado, en Clase A fuerte, su OPS fue anémico (.455), solo bateó .177 (de 305-54) con un jonrón. Su línea de por vida fue de .215/.269/.278 en 1,387 turnos, y en 384 partidos, se ponchó 263 veces.

En 2021 aparecía como el séptimo prospecto de la organización, pero el paso de los años lo fue haciendo retroceder y en 2023 figuró por última vez entre los principales 30 con la casilla 14.

En 2023 llegó al sorteo de novatos de la Lidom y fue tomado por las Estrellas en la ronda 15, la selección 90 de todo el draft, pero no se ha uniformado.

Otras joyas que no han brillado

Pero también hubo otros jugadores de la clase de Cruz (2020-2021) que recibieron bonos millonarios y han sido dejados libres o que marchan retrasados en su desarrollo, a pesar de que ya cumplieron los cinco años en el sistema y debieron ingresar al roster de 40. A Malvin Valdez, los Rojos dieron US$1.9 millones y fue cesanteado tras la temporada 2025 sin haber superado Clase A.

Por Jhonny Pirón los Rays pagaron US$ 1.8 MM y no pasó de rookie cuando fue dejado libre en 2023. Por Manuel Beltré los Blue Jays desembolsaron US$2.3 MM, no ha superado Clase A y se encuentra en la lista de reserva. En la Lidom no fue tomado en dos visitas al sorteo de novatos.