
El tenis de mesa no ha esperado al filme «Marty Supremo» para despegar en Estados Unidos. En un panorama deportivo ultracompetitivo, la disciplina es impulsada por una reciente liga profesional que poco a poco encuentra su sitio, con un público y un nivel de juego en alza.
Un centenar de aficionados, de pie, en un gimnasio cerca de Princeton, Nueva Jersey, vitorean la tarde del sábado cuando Kotomi Omoda da la victoria a los Portland Paddlers frente a los Florida Crocs.
«Todos hemos jugado en el sótano de casa o en el centro comunitario, (…) así que conocemos este deporte, pero nunca lo vemos en directo a este nivel», dice Richard Kurland, un jubilado que llegó al duelo casi por casualidad.
No sé si me abonaría, pero estaría dispuesto a volver«, añade.
Tres años después de su creación, la Major League Table Tennis (MLTT) muestra un crecimiento sostenido, con una subida del 50% en la recaudación de taquilla con respecto al año pasado, según su fundador, el empresario Flint Lane.
Gran aficionado al ping-pong, este cincuentón se lanzó a este proyecto después de vender en 2022 su plataforma de pagos Billtrust por 1.700 millones de dólares.
