El silencio de la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy se rompió este lunes a las 15:00 (19:00 GMT), cuando la NASA activó oficialmente la cuenta atrás.

Hoy es martes y el cronómetro no se detiene: mañana miércoles, a las 18:24 hora local (22:24 GMT), el cohete más potente de la historia encenderá sus motores para poner fin a más de medio siglo de ausencia humana en las cercanías lunares

En la cúspide de la torre de lanzamiento aguarda el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), un titán de 322 pies (98 metros) de altura. Para quienes lo observan desde la distancia, equivale a un edificio de unas 30 plantas, superando la estatura de la propia Estatua de la Libertad.

Pero su verdadera magnitud reside en su fuerza. Al despegar, el SLS generará 8.8 millones de libras de empuje, lo que supone un 17 % más de potencia que el legendario Saturno V de las misiones Apolo.

El SLS es, hoy por hoy, el único vehículo en el planeta capaz de enviar a la cápsula Orion con su tripulación y más de 27 toneladas de carga directamente hacia la Luna en un solo viaje