James Cameron reivindica el rigor de la ciencia en Los secretos de las abejas (Secrets of the Bees), un documental que desmitifica creencias populares y rechaza el alarmismo sobre las miles de especies polinizadoras en el mundo para proponer una nueva «visión de colmena» que transforme la empatía en un potente llamado a la acción.

  • «Necesitamos alfabetización científica para poder ser una democracia. Los problemas que enfrentamos como civilización a menudo requieren un entendimiento de las ciencias y no basarse en opiniones, supersticiones o sabiduría recibida», indica el oscarizado director en un encuentro con un grupo de medios entre los que se encontraba EFE.

El documental, que cuenta con Cameron como productor ejecutivo, se sumerge en el complejo universo de las abejas desde la precisión que avala a National Geographic para sostener, bajo el paraguas de la ciencia, una narrativa de conservación basada en datos.

Disponible a partir de mañana en National Geographic y del 1 de abril en Disney+ y Hulu, el proyecto invita al espectador a descubrir el mundo de estos insectos a través de un exhaustivo estudio que tardó 411 días de filmación repartidos en dos años.

Cuando puedes explicarle a la gente de una manera que no exagere lo que está pasando —hay problemas, pero podemos arreglarlos—, eso es realmente lo que conecta a las personas con la información», manifiesta por su parte el reconocido etnólogo Samuel Ramsey, quien también ha formado parte en la producción de este proyecto.

A lo largo de una travesía que ha movilizado a más de 100 trabajadoresSecrets of the Bees teje una red de conocimiento que recorre siete países: México, Japón, Australia, el Reino Unido, Estados Unidos, Ecuador y Suecia, con el objetivo de documentar comportamientos nunca antes registrados de las abejas.