La exjueza del Tribunal Constitucional, Ana Isabel Bonilla, advirtió este martes que desacatar las decisiones de esa alta corte constituye una violación a la Constitución y debilita su función como garante del orden constitucional.

Bonilla sostuvo que desconocer la autoridad del órgano encargado de velar por la supremacía constitucional representa «una franca violación al artículo 184 de la Carta Sustantiva», al tiempo que subrayó que las sentencias del Tribunal Constitucional deben cumplirse aun cuando no exista acuerdo con ellas.

«Las sentencias del Tribunal Constitucional deben ser acatadas, estemos o no de acuerdo con ellas», afirmó la jurista, quien agregó que corresponde únicamente al propio tribunal, una vez ejecutadas sus decisiones y si es apoderado de un caso relativo a estas, examinar si procede mantener o variar el precedente establecido.

A marzo del 2025, la lista de instituciones que habían tardado años en llevar a cabo las disposiciones de la corte constitucional superaba la centena, siendo las más recurrentes la Policía Nacional y el Ministerio de Defensa.

La exmagistrada advirtió que permitir el desacato a las decisiones del TC implicaría «vaciar de contenido su competencia de ser garante del orden constitucional y dique o freno ante el abuso de poder y la arbitrariedad».

«Sé que es una verdad incómoda, pero alguien tiene que decirlo«, expresó durante su intervención.

Reconocimiento

Bonilla ofreció estas declaraciones al participar en una audiencia solemne en la que el Tribunal Constitucional la reconoció junto a la jurista Rhadys Iris Abreu Blondet, por sus aportes a la judicatura dominicana, en ocasión del Día Internacional de las Juezas.

Durante su intervención, Bonilla también destacó el papel de las mujeres en el sistema judicial y expresó su deseo de que se alcance una mayor igualdad en ese ámbito.

«Ojalá que este Día Internacional de las Juezas sirva para que finalmente estemos en paridad total, para una verdadera igualdad todos los días», manifestó.

Reconocimiento por trayectoria

El acto fue encabezado por el presidente del TC, Napoleón Estévez Lavandier, quien resaltó la trayectoria de ambas juristas y el papel de las mujeres en la consolidación de la justicia dominicana.

Estévez señaló que el reconocimiento busca destacar la vocación, la honestidad y la trayectoria de las juezas dominicanas, a quienes calificó como uno de los pilares de la justicia y de la democracia.

«Por este acto procuramos reconocer la trayectoria marcada por la vocación y la honestidad de las mujeres juezas que constituyen uno de los pilares de toda la justicia dominicana y la democracia», expresó.

Premio para futuras generaciones

De su lado, Rhadys Iris Abreu Blondet agradeció el reconocimiento y reafirmó su compromiso con la justicia y la defensa de los derechos humanos.

Al recibir la distinción, señaló que asume el pergamino otorgado por el TC no como una meta alcanzada, sino como un testimonio para las futuras generaciones.

Abreu Blondet cuenta con una amplia trayectoria profesional y se desempeñó como jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos entre 2006 y diciembre de 2012.

Además, ha ocupado distintos cargos vinculados a la defensa y promoción de los derechos humanos.

De su lado, Bonilla Hernández fue reconocida por su «valiosa contribución a la justicia nacional, en especial al fortalecimiento de la jurisdicción constitucional, así como por su profesionalismo y dedicación ejemplar al servicio público».

La jurista fue jueza del Tribunal Constitucional entre 2011 y 2020 y anteriormente se desempeñó como diputada.

Durante su labor legislativa presentó diversas iniciativas orientadas a la defensa de los derechos de la mujer, los sectores vulnerables y el fortalecimiento del sistema de justicia.

También participó como legisladora constituyente en las reformas constitucionales de 2002 y 2010.