MADRID, 03/03/2026.-Vista de una gasolinera en Madrid este martes. El ataque lanzado este sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán podría afectar de forma significativa al precio del petróleo, que podría llegar hasta 100 dólares el barril, ya que Irán posee el 10 % de las reservas mundiales de crudo. El país mantiene una producción de crudo cercana a los 3,3 millones de barriles diarios, lo que significa que es el motor económico de la República Islámica. De esa cantidad, entre el 80 % y el 90 % se exporta a China.EFE/ Mariscal

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ayer que su gobierno garantizará la libre navegación en el estrecho de Ormuz, en medio de escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán y tras incidentes que han reducido de forma significativa el tránsito marítimo por esa vía estratégica 

En declaraciones desde la Casa Blanca, señaló que la Marina estadounidense está preparada para escoltar petroleros y buques comerciales que atraviesen el estrecho si las condiciones de seguridad lo requieren. Indicó además que su administración ha activado mecanismos de respaldo financiero para mitigar el impacto del riesgo sobre las compañías navieras y energéticas que operan en la zona.

«El mundo depende de ese paso marítimo y vamos a mantenerlo abierto», declaró el mandatario al referirse al corredor por el que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo global. Añadió que cualquier intento de bloquear o atacar embarcaciones comerciales tendrá consecuencias y responsabilizó a Irán por la situación actual.

Las declaraciones se producen en el cuarto día de enfrentamientos directos tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra objetivos militares iraníes. Desde entonces, la confrontación ha escalado con ataques cruzados, impactos en infraestructuras estratégicas y un incremento sostenido del número de víctimas.

Muertos y heridos

Autoridades iraníes informaron que los bombardeos en su territorio han dejado al menos 780 muertos y más de 2,000 heridos. Los ataques se concentraron en instalaciones de la Guardia Revolucionariadepósitos de misiles, centros de mando y complejos asociados al aparato de seguridad del Estado en Teherán y otras ciudades. También se reportaron daños en áreas residenciales y en infraestructuras civiles.

En Israel, los lanzamientos de misiles y drones atribuidos a Irán han causado al menos 12 muertos y más de 150 heridos, según reportes oficiales. Varias zonas urbanas del centro del país registraron impactos directos, mientras los sistemas de defensa antimisiles interceptaron parte de los proyectiles. Las fuerzas estadounidenses confirmaron la muerte de seis militares en ataques contra posiciones en el Golfo durante los primeros días del conflicto. Ayer Estados Unidos informó que atacó más de 1,700 objetivos en las primeras 72 horas del conflicto en Irán y agregó que está empleando sus poderosos bombarderos B-52.

1,700

Objetivos en Irán han sido atacados por los Estados Unidos.

El estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales focos estratégicos de la crisis. Tras advertencias de la Guardia Revolucionaria iraní y varios incidentes con embarcaciones comerciales, el tráfico marítimo disminuyó de forma drástica.

Al menos tres petroleros resultaron dañados por explosiones en las proximidades del canal y cuatro tripulantes murieron. Varias navieras suspendieron temporalmente sus rutas y compañías aseguradoras elevaron las primas ante el aumento del riesgo.

Efectos en el petróleo

La interrupción parcial del tránsito generó volatilidad inmediata en los mercados energéticos internacionales. El precio del crudo registró alzas significativas en las primeras jornadas posteriores a los incidentes, reflejando la preocupación por posibles interrupciones prolongadas del suministro global. 

Tras el anuncio de Trump, el de Texas subió 4.7 %, hasta US$74.56 el barril. El Brent alcanzó los US$81.40 el barril. El alza del petróleo presionó a la baja a las bolsas de Nueva York y las europeas. 

Guerra EE.UU. Irán en la diplomacia

La tensión regional se extendió además al ámbito diplomático. En Riad, un ataque con drones impactó el complejo de la embajada de EE. UU., provocando daños estructurales parciales e incendios en instalaciones administrativas. 

El Departamento de Estado ordenó el cierre temporal de la sede y la evacuación del personal no esencial. No se reportaron víctimas entre los diplomáticos.

En Doha, el consulado estadounidense sufrió daños tras la explosión de un proyectil en las inmediaciones del recinto. Washington calificó los hechos como ataques contra instalaciones diplomáticas y anunció una revisión de seguridad en todas sus misiones en la región.