El sistema financiero dominicano respaldó al turismo dominicano, con un balance en la cartera de créditos que ascendió a 1,860 millones de dólares (116,980 millones de pesos) al cierre del 2025.

De acuerdo a la Superintendencia de Bancos (SB), esto representa una disminución de 2.26 % respecto al 2024, debido a que el financiamiento del sector ha venido ralentizándose en los últimos tres años tras el fuerte ciclo de expansión crediticia observado tras la pandemia del COVID-19, así como «a la postergación de decisiones de inversión debido a la incertidumbre económica«.

«A pesar de la tendencia contractiva, la calidad de la cartera se mantiene sólida y resiliente; además, el capital adeudado está respaldado con suficiencia de garantía», resalta la entidad reguladora en la quinta edición del «Informe anual sobre banca y turismo«, un estudio en el cual analiza cómo el sistema bancario dominicano canaliza los recursos al sector.

En efecto, la cartera de créditos al sector turístico ha presentado un crecimiento compuesto de 10.3 % en los últimos diez años, cónsono con el dinamismo de la cartera comercial privada, que aumentó 10.5 % en ese período.

Además, los flujos de divisas asociados a la actividad turística entre enero y septiembre del 2025 crecieron 1.6 %, mientras que el sector de hoteles, bares y restaurantes registró un aumento real de 3.3 %.

«El sector ha demostrado una elevada resiliencia, incluso frente a las expectativas de incertidumbre experimentadas en el 2025″, puntualizó la SB.

Cartera en moneda extranjera

El turismo es uno de los sectores generadores de divisas más importantes en la economía dominicana, abarcando el 17.8 % de la cartera total en moneda extranjera del sistema financiero dominicano a diciembre del 2025. Si se toma en cuenta la participación del sector dentro de la cartera comercial privada en moneda extranjera, esta se situó en 21.0 %.

Los datos muestran cómo el peso del turismo en la atracción de divisas –desde el cambio de moneda que realiza un visitante hasta el capital extranjero que ingresa al país vía un proyecto potencial– dinamiza la cartera de créditos en moneda extranjera del sistema financiero.

Tasas de interés

Como la más alta proporción de la deuda se encuentra en dólares, la industria hotelera registró el menor costo de financiamiento (7.2 %) en comparación al resto de los deudores comerciales privados (7.7 %).

Esto representa una ventaja competitiva para la industria en comparación con otros sectores productivos, reflejando así «el creciente protagonismo del turismo en la economía y la confianza del sistema financiero en su calidad crediticia», subraya la SB.

Morosidad

El turismo es el décimo sector con la morosidad más baja del sistema financiero, con el 0.87 % de la deuda vencida a diciembre del año pasado. En tanto, la morosidad ampliada –que toma en cuenta elementos adicionales que pudieran identificar riesgos emergentes en la cartera de crédito– se situó en 25.35 %, 5.3 puntos porcentuales menos que en el 2024, cuando estuviera en 30.72 %. 

Visto por el tipo de moneda, la morosidad en moneda extranjera en el período analizado fue de 0.69 %, mientras que en moneda nacional ascendió al 2.07 %. Aunque estos valores se colocan por encima de la media de los últimos cinco años –que mostraba una morosidad de 0.33 % –, se trata de un incremento consistente con el comportamiento de la cartera comercial total, que también ha presentado un alza moderada en sus niveles de morosidad el año pasado.