El apagón general que afectó ayer al país, debido a la caída de la línea de 138 kilovoltios Hainamosa-Villa Duarte, también lesionó el servicio de transporte del Metro de Santo Domingo, que sufrió «intermitencias» —como calificó las suspensiones la Empresa Metropolitana del Transporte (EMT)—, las cuales se extendieron hasta las horas pico. 

Según indicó Jhael Isa, director de la EMT, el servicio no fue afectado por el corte energético, sino por las verificaciones para que las fluctuaciones de carga no afectaran la seguridad de los usuarios.

Manifestó que tomaron esa medida antes de la hora pico. «Queríamos garantizar que el transporte de usuarios se hiciera de manera segura y por eso tuvimos esa parada programada».

Sin embargo, después de las 4:00 y hasta las 6:00 de la tarde, Diario Libre constató que miles de usuarios quedaron varados en las principales paradas de la Línea 2 del Metro, donde esperaban el restablecimiento del servicio.

Las quejas

A las 2:34 de la tarde, la EMT, entidad que sustituyó a la antigua Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret), informó que las líneas estaban operando en condiciones normales, pero los primeros reportes de usuarios surgieron pasadas las 3:00 de la tarde, indicando que enfrentaban dificultades de una parada a otra. Laura, una empleada privada, fue una de las afectadas. Cuando Diario Libre la abordó, dijo que tenía 40 minutos esperando en la estación Ulises Francisco Espaillat, ubicada en la Winston Churchill con John F. Kennedy. Otra pareja de estudiantes llevaba unos 10 minutos, pero, cuando ellos llegaron, otros usuarios les comunicaron que llevaban mucho rato en la parada de la Doctor Defilló. 

Algunos afectados optaron por irse colgados en las puertas de las guaguas voladoras, el medio de transporte tradicional antes de la construcción del Metro. En medio de la desesperación de los usuarios, los motoristas cobraban 200 pesos por transportar pasajeros desde la parada Ulises Francisco Espaillat hasta la avenida Nicolás de Ovando con Máximo Gómez.

En un momento, el personal de seguridad indicó a las personas que bajaran para tomar el tren, pero a los dos minutos las invitaron a salir debido a que el transporte todavía no había sido habilitado. Durante la espera, muchos vociferaban calificativos contra el Gobierno, culpándolo de los males que atraviesa el país. Como forma de subsanar el daño, la administración del Metro dispuso que el servicio de 25 pesos fuera gratis por el resto de la jornada de ayer. Como medida preventiva, las autoridades reforzaron con guardias y agentes policiales todas las estaciones del Metro de Santo Domingo.