
Al reiterar los avances en la justicia dominicana en los últimos años, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Henry Molina, reconoció que persisten desafíos, uno de ellos es la mora en los tribunales ordinarios por la cantidad de casos que llegan a juicio de fondo.
En ese sentido, insistió en la necesidad de promover la implementación de los acuerdos previstos en el Código Procesal Penal como solución a la cantidad de procesos en los tribunales penales y que sobrepasan su capacidad de respuesta.
Sostuvo que las diferentes salas de la Suprema Corte de Justicia han logrado superar la mora y es donde se ha puesto «la casa en orden«.
En una comunicación de prensa, el presidente de la SCJ agregó que la cantidad de litigios desbordaría el sistema acusatorio adversarial en cualquier parte del mundo, de no implementarse las soluciones alternas que contempla la ley.
- «Si no seguimos abordando la mora estructural en todo el sistema, ningún avance tecnológico será suficiente», afirmó Molina, al insistir en la promoción de una cultura de negociaciones entre las partes en materia penal.
Las declaraciones de Molina fueron difundidas en un comunicado de prensa de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), luego de un encuentro con el Consejo Directivo de esa entidad el miércoles.
Tribunales colapsados
El pasado viernes, Molina dijo en una actividad en la Ciudad Judicial de Santo Domingo Este que la justicia penal dominicana «ya colapsó» y que por esa razón no era posible resolver a los procesos sin las conciliaciones entre las partes.
- «Quiero que entiendan algo claramente. No es posible resolver los casos penales de la República Dominicana con juicios de fondo, no es posible. Si no se producen los acuerdos, el sistema ya colapsó, no va a colapsar, colapsó», dijo el también presidente del Consejo del Poder Judicial.
Coinciden en la urgencia de consolidar reformas
Las máximas autoridades del Poder Judicial y el Consejo de Directores de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), coincidieron en la necesidad de consolidar reformas estructurales que garanticen la sostenibilidad de los avances realizados en el sistema de justicia.
Durante el diálogo realizado ayer, Molina agradeció el rol de veeduría que históricamente ha desempeñado la Finjus en la defensa del Estado de Derecho y valoró ese espacio como una oportunidad para hablar con franqueza sobre los logros alcanzados y los desafíos pendientes, de acuerdo con la nota de prensa.
En el encuentro del juez presidente de la SCJ con directivos de la Finjus fue presentado el «Plan Justicia del Futuro 2034«, una política de Estado orientada a blindar la institucionalidad a través de la justicia.
El plan tiene como meta consolidar una justicia con estándares claros de duración razonable y mora estructural controlada; crear mecanismos permanentes de monitoreo y rendición de cuentas; una cultura orientada a resultados y una justicia centrada en la dignidad humana y la reinserción social.
En la reunión, Molina estuvo acompañado por los jueces de la SCJ, María Garabito y Justiniano Montero. Además, Javier Cabreja, coordinador general de Comunicaciones y Asuntos Públicos; y Ángel Brito, director de la Escuela Nacional de la Judicatura.
Mientras que, por la Finjus participaron su presidente Rafael del Toro Gómez, los vicepresidentes Elena Viyella y Rafael Izquierdo, así como los directores Flavio Darío Espinal, Robinson Peña, Práxedes Joaquín Castillo, Rafael Blanco Canto, Omar Victoria, Gustavo Ariza y Servio Tulio Castaños Guzmán, vicepresidente ejecutivo de la entidad.
