Cada agosto, cuando el año escolar se acerca, cientos de familias recorren barrios, escuelas y oficinas con una misma preocupación: conseguir un cupo para que sus hijos puedan estudiar.

Para muchos, ese proceso no termina en un aula pública, sino en colegios privados que funcionan como solución temporal a una crisis de falta de planteles que se repite año tras año.

En sectores como Los Mameyes, en Santo Domingo Este, esa realidad se vive de forma cotidiana. Muchos niños y adolescentes que no encuentran espacio en escuelas públicas terminan matriculados en centros privados bajo acuerdos con el Ministerio de Educación.

Cifras que reflejan un problema persistente

El problema de los cupos no es nuevo y su impacto, en vez de reducirse, va en franco aumento, según las propias autoridades del Minerd y cifras publicadas en el portal de la cartera educativa.

Según la viceministra Ancell Scheker, para el año escolar 2025-2026 no quedaron estudiantes sin cupo, ya que se les otorgó espacio a aproximadamente 9,000 alumnos que buscaron ingresar a escuelas públicas, pero se encontraron con planteles atiborrados.

Sin embargo, la situación fue distinta en períodos anteriores. En el año escolar 2024-2025, el entonces ministro Ángel Hernández informó que cerca de 5,000 estudiantes se quedaron sin cupo en centros públicos.

Más atrás, en el año escolar 2022-2023, el portal del Minerd reportó que alrededor de 2,300 alumnos no lograron ser inscritos en escuelas públicas. A ellos también se les ubicó en centros privados gracias a becas gestionadas por el Gobierno.

El costo de las becas educativas

De acuerdo con Scheker, el Ministerio destina alrededor de 30,000 pesos —equivalentes a un aproximado de 500 dólares— al año por cada estudiante becado para cubrir sus colegiaturas en centros privados.

Si se considera el período escolar 2025-2026, en el que 9,000 estudiantes fueron auxiliados con becas por no encontrar cupos en centros públicos, el Minerd estaría destinando alrededor de 270,000,000 de pesos anuales para solventar la situación.

El programa PASE como respuesta oficial

Para enfrentar la sobrepoblación en los planteles públicos, el Minerd puso en marcha, antes del año escolar 2022-2023, el Programa de Atención a la Sobrepoblación Escolar (PASE).

Este programa fue creado mediante la resolución 032-2022 y ha sido renovado en los años siguientes. Su objetivo es permitir que estudiantes sin cupo en escuelas públicas puedan cursar sus estudios en colegios privados, con el respaldo económico del Estado.

El programa nació en la gestión del entonces ministro Ángel Hernández. La resolución del Minerd estableció que el Gobierno «está priorizando» la conclusión de las edificaciones escolares pendientes, además de equipar las diferentes regionales de educación del país.

«Todos esos procesos exceden el límite del inicio del presente año escolar«, reza la resolución emitida en 2022, que se ha renovado para los períodos siguientes hasta 2026.

Matrícula en crecimiento y testimonios

Aparte de la espera por nuevos planteles, que provoca escuelas llenas y sin cupo, el crecimiento en la matrícula también pone en aprietos al Minerd.

De acuerdo con sus propias estadísticas, el sistema público urbano pasó de 1,279,848 estudiantes en 2018–2019 a 1,395,357 en 2023–2024.

Detrás de las cifras existen historias concretas que muestran cómo funciona el programa en la práctica.

El director de un colegio ubicado en el sector Los Mameyes, que pidió no revelar su identidad ni la del centro, explicó que el Minerd le paga alrededor de 500 dólares por cada estudiante integrado al PASE, un monto que se entrega al final del año escolar.

Según su testimonio, el centro que dirige ingresó al programa en 2023, cuando recibió cerca de 100 estudiantes. Sin embargo, aseguró que ese año nunca recibió el pago correspondiente, a pesar de realizar múltiples reclamaciones.