Apesar del caos constante en el tránsito y la falta de cobertura de transporte público colectivo en Dominicana,  el parque vehicular ha experimentado un crecimiento con una alta proporción de vehículos antiguos, que por sus condiciones son más contaminantes y presentan riesgos para la seguridad vial y la salud pública.

Según los últimos datos disponibles en el portal de Transparencia de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), la flota  vehicular a diciembre de 2024 era de 6,194,052 unidades, de las cuales al menos el 62 % tenía más de una década de circulación.

Para contextualizar, al cierre de ese año, más de una cuarta parte (26.3 %) de los vehículos registrados databan del año 2000, es decir, se estima que existen al menos 1,631,006 unidades con más de 25 años de uso.

Diversas estimaciones y recomendaciones internacionales establecen que los vehículos con más de 10 años de uso pueden ser hasta 20 veces más contaminantes que los modelos más recientes.

A esto se suma la ausencia de programas efectivos para retirar del parque los vehículos más antiguos o incentivos para eliminar las denominadas chatarras.

Si se consideran las unidades fabricadas a partir del 2000 y hasta el 2020 se estima que representan más del 78.7 % del parque vehicular dominicano.

Entre antiguos modernos

La República Dominicana presenta una compleja dualidad: convive una alta presencia de vehículos antiguos con una significativa participación de unidades modernas.

Aunque existe una brecha considerable entre esos segmentos, los datos muestran que los vehículos más nuevos, fabricados entre 2021 y 2024, son los que tenían mayor presencia hasta ese corte estadístico.