Al tiempo que el negocio de las farmacias se expande en la República Dominicana -con casi 5,000 unidades al cierre de 2025-, los licenciados en Farmacia se quejan porque dueños de establecimientos «compran» sus exequátur a precios ínfimos, una práctica que, aseguran, precariza el ejercicio profesional.

Para operar una farmacia, la Ley 42-01 y el Decreto 246-06 establecen que el local debe ser gerenciado por un director técnico farmacéutico, licenciado o doctor en Farmacia, quien será responsable de la «identidad, pureza y calidad de los productos que elaboren».

Sin embargo, como la normativa no precisa si ese profesional debe trabajar de forma exclusiva en un solo local, muchos acuerdan ceder su licencia a un número ilimitado de farmacias.

La única excepción recae sobre las que venden medicamentos controlados: en esos casos, un farmacéutico solo puede figurar en un máximo de tres establecimientos, por los reportes obligatorios que deben remitirse a la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).  

Aleatoriamente, un equipo de Diario Libre visitó 10 farmacias, y comprobó que en nueve el personal de servicio al cliente dijo que solo realizó el curso de técnico en Farmacia. En una, ubicada en Los Mina, informaron que cuentan con un gerente «a distancia» que coordinaba las sucursales. 

Marcos Balaguer Jerez, titular de la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (Digemaps), confirma que «todas esas farmacias deben tener un regente farmacéutico a cargo, aunque no necesariamente tiene que estar de manera permanente en el local». Agrega que «de cara a la autoridad, esta persona es la responsable de velar por el cumplimiento de la ley«. 

Asimismo, recuerda que el Decreto 246-06 penaliza infracciones como la venta de medicamentos sin registro sanitario, el funcionamiento de establecimientos no habilitados, el desvío de productos incautados y la comercialización de fármacos vencidos, mutilados o adulterados.

5,000

Pesos el monto que se paga por unexequátur al mes. En el mejor de los casos, lo llevan a RD$7,000, según la ADF.

Montos «miseria»

Ana Martínez, licenciada en Farmacia con especialidad en bioquímica, sostiene que muchos propietarios no valoran su rol profesional y ofrecen pagos tan bajos que prefiere no citarlos, al calificarlos de «denigrantes». También lamenta que colegas no se ponderen a sí mismos, pues «lo ven como alquilar y recibir una mensualidad y ya».

A su juicio, el trabajo del farmacéutico va mucho más allá de prestar un título: incluye verificar el registro sanitario de un producto al momento de su ingreso al país y supervisar su correcta comercialización

En la misma línea, Yagreysy Pérez, presidenta de la Asociación Farmacéutica Dominicana (AFD), indica que los propietarios pagan apenas 5,000 pesos mensuales por exequátur y que, incluso en los mejores casos, la remuneración no supera los 7,000 pesos, montos que también define como «miseria».

«Con 5,000 pesos, ¿cómo tú te vas a mover a hacer una evaluación como profesional?», se cuestiona.

Entrevistadas por separado, Martínez y Pérez coinciden en que la clase farmacéutica debe empoderarse para ejercer con dignidad y exigir mejores condiciones. Para enfrentar el problema, la AFD trabaja para convertirse en un colegio profesional, con el objetivo de regular los honorarios mediante una ley. «Hay que educar a los profesionales para que se les tenga un poco más de respeto a su carrera», sostiene Pérez.

Según la dirigente, una dinámica similar se observa en el ámbito gubernamental. En el Programa de Medicamentos Esenciales y Central de Apoyo Logístico (Promese/CAL), el salario de un supervisor no supera los 36,000 pesos mensuales y, además, debe disponer de su propio vehículo para desplazarse a las farmacias.