
A cuatro meses de que el Ministerio de Vivienda y Edificaciones (Mived) impusiera el cierre, en septiembre pasado, a once establecimientos de origen chino en el Gran Santo Domingo y a dos en Santiago por la detección de fallas estructurales que arriesgaban la vida de empleados y personas, casi todos permanecen cerrados.
Hasta ahora solo las tiendas Dulce Hogar y Central Point –ambas en Santo Domingo– han recibido la autorización del Mived para retomar sus operaciones –que comenzaron el 28 de noviembre y el 13 de diciembre del año pasado, respectivamente– tras ponerse al día con sus licencias de construcción y entregar a la institución documentación que avalara que los vicios de construcción y fallos en las edificaciones habían sido corregidos.
Así, las tiendas Suplax, Shopping Center New World, La Rocca, Plaza Hope, Ming Sheng, Me Home (Nine Mall), STD Mall, Brisas Mall y Yo Me continúan cerradas en el Gran Santo Domingo, pese a que algunas de estas ya han intervenido sus espacios y han entregado lo requerido al Mived para regularizar su situación, asegura Rosa Ng, presidenta de la Fundación Flor para Todos y miembro de la directiva del Centro de la Colonia China en la República Dominicana.
En Santiago, la tienda Decoplax –una de las primeras clausuradas en esta demarcación– sigue cerrada, pero a la espera de su reapertura tras aplicar las correcciones solicitadas por el ministerio, según Ng.
En diciembre pasado, el Mived también clausuró a Himalaya Supertienda, Plaza Astro y Comercial Tencent, que permanecen así hasta ahora, según constató Diario Libre en un recorrido por los establecimientos en esa provincia y en el Gran Santo Domingo.
Se trata de quince establecimientos intervenidos desde septiembre del 2025 por fallas estructurales, de los cuales trece siguen clausurados.
«Una injusticia»
El Mived dispuso el cierre tras encontrar «fallas críticas» en estos establecimientos, como vigas y columnas sin anclaje a la fundación, soldaduras porosas y pernos sin torque adecuado, elementos oxidados, uniones deficientes y perforaciones incorrectas, materiales no certificados como estructuras metálicas de origen chino preensambladas que no cumplían con los estándares de calidad y sobrecarga en niveles superiores.
Ng calificó de «injusto» que la institución impusiera el cierre de estos comercios, tras señalar que hay tiendas de otros dueños a quienes se les ha permitido remodelar al mismo tiempo que operaban.
«Debieron haberle permitido continuar abiertos para que se siguieran moviendo económicamente, pues tal parece que lo que querían era, justamente, hacer los cierres para cerrarlos. ¿Qué negocio aguanta cuatro meses?» se preguntó.
Reconoció que algunos propietarios de locales chinos construyeron pensando que solo los permisos de los ayuntamientos avalaban sus construcciones, desconociendo que se necesitaba la autorización del Ministerio de Vivienda.
