El sector de las energías renovables sufrió  un nuevo revés al conocer que la industria vivió su primera desaceleración de crecimiento en la creación de empleo en 2024, cuando este indicador aumentó tan solo un 2.3 % respecto a 2023, pese a que algunos líderes políticos consideran que estas energías controlan ya el panorama energético mundial.

 La Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena por sus siglas en inglés) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) lanzaron ayer durante la primera jornada de la 16.ª Asamblea General de Irena en Abu Dabi esta revisión anual. 

En la que indican como motivos de esta desaceleración «el creciente impacto de las fricciones geopolíticas y geoeconómicas, así como de la automatización en la fuerza laboral del sector».

Fue, de hecho, en 2023 cuando se registró el mayor crecimiento histórico de empleos en energías renovables, pasando de 13.7 millones en 2022 a 16.2 millones, es decir, un aumento interanual del 18 %.