El bullicio habitual de los estudiantes caminando por los pasillos, compartiendo entre compañeros, cargando sus mochilas y libros estuvo prácticamente ausente este martes en varios centros educativos del Distrito Nacional, durante el reinicio de la docencia tras las festividades navideñas.

Pese a que el Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd) reiteró que el retorno a las aulas estaba pautado para este 6 de enero, la realidad en los planteles educativos estuvo marcada por baja asistencia estudiantil, ausencia de docentes y confusión generalizada, en medio del llamado de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) a retomar las clases mañana miércoles.

En el Liceo Secundario Unión Panamericana, solo un maestro acudió al centro y apenas cuatro estudiantes asistieron con la intención de recibir docencia.

El director del plantelPedro Sol Yer, explicó que la situación es consecuencia de una falta de comunicación entre las autoridades educativas y el gremio dela ADP.

«Desde el inicio del año escolar, el calendario dice que se volvía el día 6. Eso está escrito ahí desde el principio y todo el mundo lo sabía. Pero también es verdad que, al término de diciembre, las autoridades hablaron del día 7. Eso fue lo que se les comunicó a los estudiantes cuando nos despedimos», expresó.

El director señaló que el cambio de criterio generó confusión en plena etapa de vacaciones.

«Es muy difícil que después que tú estás de vacaciones te digan que es el 6, luego el 7, y otra vez el 6.  Ellos dijeron:  lamentamos muchísimo el error, pero es el 6 y está en el calendario, ahí está el precio a pagar porque», sostuvo.

«La semana pasada, cuando el ministerio convocó que era el 6, sino el 7, se hizo un anuncio y se pasó por las redes sociales de la escuela de que se reintegraban el 6 de enero pero esa misma comunicación fue torpedeada por el sistema, porque los maestros por otro lado dicen que no. No sé por qué no se sentaron y armonizaron el asunto. La semana pasada pudieron reunirse, llegar a un acuerdo y ya eso se resolvía», relató.

El director señaló que este centro tiene una particularidad: su matrícula proviene de distintos puntos de la ciudad, por lo que la convocatoria se realiza principalmente a través de redes sociales y grupos de WhatsApp, pero los pocos estudiantes que asistieron fueron posteriormente despachados a sus hogares.

«Es terriblemente doloroso, porque tú castigas al que cumple, al virtuoso, al que hace lo correcto», expresó.

En la entrada del liceo, dos estudiantes permanecían con semblante sorprendido, mirando a su alrededor en busca de sus compañeros, quienes no habían llegado. Ambos habían sido enviados por sus padres para cumplir con el deber escolar, a pesar de la escasa asistencia.

Uno de ellos explicó que la información sobre el reinicio de clases le había llegado a través del grupo de padres del centro.

«Mayormente mi mamá me envía el comunicado. Simplemente hoy me mandó al centro», dijo el estudiante, quien cursa tercero de secundaria y manifestó como expectativa para reintegración «mejorar las calificaciones y tener acceso al técnico«.

Uno de los jóvenes se trasladó desde Las Palmas de Herrera, enSanto Domingo Norte y el otro desde el sector Cristo Rey, en el Distrito Nacional.

Frente al centro, Jan Felipe, quien desde las 6:00 de la mañana instala su triciclo para vender sándwiches y jugos, contemplaba cómo la ausencia de estudiantes afectaba sus ventas