El año 2026 recibe a los distintos sectores de la economía dominicana con expectativas de mejora, aunque también con desafíos por superar y planes por concretar. En paralelo, economistas presentan proyecciones diversas sobre el comportamiento de los principales indicadores macroeconómicos en el año que recién inicia.

Representantes de los sectores industrialconstrucción, agropecuario, comercio y de las micro, pequeñas y medianas empresas expusieron sus expectativas para el nuevo período.

Los industriales

Mario Pujols, vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), aseguró que el gremio mantendrá una agenda orientada a la continuidad del diálogo regulatorio, la consolidación de los avances alcanzados en 2025 y el fortalecimiento de la formalidad, la productividad y la competitividad del sector industrial.

Pujols afirmó que el sector está comprometido con fomentar la generación de empleos de calidad y mantener sus inversiones en el país.

Constructores e inmobiliarios

La presidenta de la Asociación de Constructores y Promotores de la Vivienda (Acoprovi), Annerys Meléndez, adelantó que las expectativas del sector para 2026 se centran en una mejora moderada, «siempre que se logre una normalización de las condiciones de crédito y se implementen políticas públicas decididas para incentivar la oferta y la demanda de viviendas».

  • «Nuestra conclusión como gremio es que el 2026 debe ser el año de la inversión en vivienda y de la competitividad en la construcción, de modo que este sector pueda seguir motorizando la economía como en años anteriores. Para ello, se requiere un entorno donde la eficiencia administrativa y los incentivos equilibren la balanza para el comprador final», apuntó.

Desde el sector inmobiliarioAlberto Bogaert, presidente de la Asociación de Empresas Inmobiliarias, prevé un 2026 con desafíos importantes para esa actividad económica, debido al comportamiento de las tasas de interés, el costo de la construcción y la necesidad de mayor eficiencia en los procesos de permisología.

Pese a estos retos, consideró que el mercado dominicano mantiene fundamentos sólidos y oportunidades claras para proyectos bien estructurados, dirigidos a una demanda real y sostenible.

Moderadamente optimistas

La Confederación Dominicana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa calificó las perspectivas para el nuevo año como moderadamente optimistas, aunque condicionadas a la adopción de políticas públicas más inclusivas y equilibradas. Advirtió, no obstante, que el sector enfrenta un entorno complejo, marcado por altos costos operativos, presión regulatoria y limitaciones en el acceso al financiamiento.

El gremio informó que se enfocará en impulsar una agenda que priorice la simplificación tributaria y regulatoria, el acceso a financiamiento en condiciones justas, la modernización y digitalización productiva, así como una mayor participación de las mipymes en las compras públicas y en los encadenamientos productivos con el turismo y las zonas francas.

Innovación agropecuaria

La Asociación Nacional de Productores Agropecuarios (Confenagro) considera que el 2026 debe ser el año en que el sector adopte de manera decidida la innovación como norma.

«Creemos que es necesario potenciar las exportaciones y abrazar la agroindustrialización como la próxima etapa de presentación de los productos dominicanos en el mundo. Necesitamos fuentes de financiamiento que consideren al sector como una industria en su conjunto y que activen herramientas financieras y fiscales específicas para este crecimiento», declaró Wilfredo Cabrera, presidente de Confenagro.

Comerciantes

En términos económicos, el sector comercio espera que se alcance la meta de crecimiento del 5 % de la economía dominicana durante este año.

Iván García, presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes, manifestó que en este nuevo período el gremio continuará denunciando y aportando para que los negocios de capital chino se formalicen y cumplan con las legislaciones del país.

Asimismo, adelantó que seguirán exigiendo la modificación del Código Laboral para que se cumpla el artículo 50 de la Ley 87-01 de Seguridad Social, «en el cual se establece el reemplazo de la cesantía por un seguro de desempleo«, señalando que, 24 años después, ese mandato legal aún no se ha cumplido.

Crecimiento e inflación

Para el economista Francisco Tavárez, la economía dominicana podría registrar una recuperación basada en un crecimiento de entre 4.0 % y 4.5 %, «siempre y cuando no se materialicen factores de impacto negativo que redefinan el escenario económico internacional«.

En cuanto a la inflación, estimó que se ubicaría entre 4 % y 4.5 %, lo que supondría una ligera disminución respecto a lo esperado para 2025.

Sobre el crecimiento económico, el exministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Isidoro Santana, opinó que el 2026 probablemente será mejor que el año recién concluido, aunque advirtió que la tasa de crecimiento no superará el 5 %.

  • Por su parte, el economista Haivanjoe Ng Cortiñas sostuvo que el 2026 marcará un punto de inflexión en la dinámica fiscal y financiera del país. Señaló que el servicio de la deuda pondrá a prueba la liquidez fiscal, el mercado financiero interno y la estabilidad cambiaria, convirtiéndose en el momento de mayor exigencia del ciclo inmediato.

Indicó que este año el servicio de la deuda externa ascenderá a 5,847 millones de dólares, el nivel más elevado del período reciente, impulsado por una amortización excepcionalmente alta asociada al vencimiento de bonos emitidos en la última década, a lo que se suman intereses cercanos a los 3,000 millones de dólares.